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Del Filminho a Hollywood: así comenzó en Goián el camino de Oliver Laxe hacia el Oscar

El mundo del cine y la cultura centra sus ojos esta semana en Oliver Laxe por su doble nominación a los Premios Oscar. Pero, antes de conquistar a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, el director franco-gallego cosechó sus primeros premios internacionales en el Baixo Miño

Oliver Laxe, en 2008, recogiendo la «Fisca de Honor» en Tomiño

Oliver Laxe, en 2008, recogiendo la «Fisca de Honor» en Tomiño / D. P.

Tomiño

Antes de pisar alfombras rojas y escuchar su nombre en los pasillos de Hollywood, el cineasta de moda, Oliver Laxe, ya había dejado su huella en el Baixo Miño, donde dio los primeros pasos de una trayectoria que hoy hace historia para el cine gallego. Como director emergente, el doblemente nominado a los Premios Oscar por su filme «Sirat», ganó su primer premio internacional en Tomiño, concretamente en Goián, durante la primera edición del Festival Filminho, un certamen celebrado conjuntamente entre Tomiño y Vila Nova de Cerveira, donde se alzó con el premio a la mejor película.

Corría el verano de 2008 y a orillas del Miño tenía lugar un nuevo evento cinematográfico que se celebró a ambos lados de la «raia». Un festival internacional cuya filosofía era hermandar las cinematografías gallega y portuguesa. El premio principal, la «Fisga de Honor» a la mejor película, lo ganó la cinta en blanco y negro, filmada en 16 mm, titulada «París #1», de un jovencísimo Oliver Laxe. El director ya había realizado pequeñas piezas, pero fue esa su carta de presentación en el panorama cinematográfico internacional. Solo dos años después, ya estaba recogiendo el premio Fipresci en el Festival Internacional de Cine de Cannes.

Sobre su participación en el Filminho, desde el Concello de Tomiño destacan que «un buen número de directores portugueses y gallegos como Laxe tuvieron la oportunidad de presentar sus trabajos gracias al apoyo explícito que se dio desde Filminho». Dicho evento, que fue un acontecimiento cultural transfronterizo, estuvo organizado por la Asociación Morraceria y los Concellos de Tomiño y Vila Nova de Cerveira, con el apoyo de la Axencia Audiovisual Galega, perteneciente a la Consellería de Cultura y Deporte de la Xunta de Galicia. Su principal objetivo era dar a conocer y poner en valor una nueva manera de hacer cine en Galicia; una corriente a la que después se le denominaría como Novo Cinema Galego, de la que Oliver Laxe fue uno de sus buques insignia.

También fue testigo de los primeros pasos del creador de «Sirat» el Festival Internacional de Cine Documental Play-Doc de Tui, donde Laxe también ganó el premio al mejor documental gallego por «París #1» en 2009. De hecho, su vínculo con el festival tudense se extendió en el tiempo y presentó varias de sus obras en futuras ediciones de Play-Doc. Incluso, en una entrevista con este periódico en 2011 contaba que «Play-Doc ha confiado en mi obra desde el principio».

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