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Memoria histórica

El ADN confirma la identidad de los dos cuerpos exhumados en la fosa de Soutelo

Pertenecen a los tudenses Antonio Dalmiro y Manuel Fernández

Salceda buscará a otros cinco «paseados» en una segunda excavación

Los dos cuerpos localizados en la fosa de Soutelo el verano pasado.

Los dos cuerpos localizados en la fosa de Soutelo el verano pasado. / Anxo Gutiérrez

Salceda de Caselas

El trabajo conjunto entre la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica do Baixo Miño, O Condado y A Louriña y el Concello de Salceda ha logrado recuperar los cuerpos de dos personas «paseadas» durante el golpe de Estado de 1936 y ponerles nombre y apellidos.

Son Antonio Dalmiro Domínguez González y Manuel Fernández Diz, dos vecinos de Tui, asesinados en septiembre de 1936 y sepultados en el atrio de la iglesia de Soutelo, donde este verano se llevó a cabo la exhumación de una fosa común para tratar de localizar a siete personas.

Aunque solo se encontraron tres cuerpos, el análisis de ADN realizado por el antropólogo forense Fernando Serrulla en el Instituto de Medicina Legal de Galicia ha logrado confirmar que los esqueletos corresponden a los tudenses Antonio Dalmiro Domínguez González y Manuel Fernández Diz.

El Concello y la Comisión impulsaron la exhumación en el atrio de la iglesia de Soutelo para tratar de encontrar los cuerpos de cuatro vecinos de Porriño, uno de Mos y los dos de Tui. Sabían sus nombres, pero solo tenían localizada a la familia de uno de ellos, Severo Boente Rodríguez, que promovió dicha exhumación.

Del resto de víctimas poco se sabía, pero la difusión de sus nombres a través de los medios de comunicación, gracias al inicio de estos trabajos en Soutelo, consiguió que varias personas se pusieran en contacto con la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica do Baixo Miño, O Condado y A Louriña creyendo haber encontrado a sus antepasados.

En el caso de los dos vecinos de Tui, de As Bornetas, el análisis del ADN de sus huesos, cotejado con el de dos sobrinos de las víctimas, arrojó un resultado positivo, permitiendo confirmar la identidad de Antonio Dalmiro Domínguez González y Manuel Fernández Diz, cuyos cuerpos serán entregados a sus familias próximamente, cosiendo así una de las miles de heridas abiertas en 1936.

«Empezaremos con mucha más ilusión la segunda fase», valora Helena Pousa, portavoz de la Asociación pola Recuperación da Memoria Histórica, revelando que en el próximo mes de abril retomarán los trabajos en Soutelo para intentar completar el trabajo y localizar a los otros cinco hombres represaliados: Modesto Barreiro Cubillos, Leoncio Muíños Rey, Ramón Pérez Cabaleiro, José Cordal Yánez y Severo Boente Rodríguez.

Esta segunda fase será posible gracias a que el Concello de Salceda consiguió una nueva subvención de la Federación Española de Municipios y Provincias, dentro del VI Plan de Recuperación de Memoria Histórica 2025-2026, de 12.500 euros. La Comisión tendrá en cuenta otros testimonios orales de los vecinos de la parroquia y la documentación recogida por el historiador Xosé Ramón Paz Antón para abrir una nueva zanja en el atrio de la iglesia de Soutelo.

La alcaldesa de Salceda, Loli Castiñeira, señala que este proyecto supone un avance en la recuperación de la Memoria Histórica y la dignificación de las víctimas y el derecho de sus parientes a recuperar sus restos después de tantos años, para poder darles un entierro digno.

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