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María Belén Fernández, la cuidadora de una gran familia

La mujer asesinada por su pareja este 1 de febrero es la sexta víctima mortal de violencia machista en lo que va de año

Vivienda en la que fue asesinada María Belén Fernández en Mos.

Vivienda en la que fue asesinada María Belén Fernández en Mos. / Jose Lores

Extrovertida, gran amante de los perros —tenía varias cuadras en el patio de la vivienda donde convivían los animales que había adoptado—, habladora y muy activa. No había en la parroquia de Sanguiñeda o en el lugar de Amiero Longo, en Mos, vecino que no conociera a María Belén Fernández, la mujer de 52 años asesinada por su expareja este domingo 1 de febrero

Daba la casualidad de que en la misma calle en la que vivía también se encontraba el domicilio familiar de Teresa de Jesús González, la trabajadora del servicio de Axuda no Fogar que el pasado mes de julio fue asesinada en O Porriño por el marido de una usuaria cuando acudía a verlos a su casa. Ambas habían compartido colegio.

María Belén, de 52 años, residía en una gran casa con pisos independientes con su madre y dos de sus hermanos. Ella era la que se encargaba principalmente del cuidado de su madre y hermana, ambas con una pequeña discapacidadad.

Había trabajado en la gasolinera de Sanguiñeda hace casi una década y también en un gran bazar de Mos, si bien actualmente se encontaba en paro. Había llegado a participar en los obradoiros de empleo del Concello de Mos y era integrante de la Cofradía dos Milagros de Carracido, en Porriño.

María Belén tenía un hijo de 33 años de una pareja anterior y al menos desde diciembre estaba separada de su supuesto asesino, Santiago F.Q., de 67 años, también vecino del barrio do Monte. Ambos parece que mantenían una buena relación, tanto que el día antes los vieron paseando juntos a los perros y el propio domingo habían quedado para comer.

La iglesia parroquial de Santa María de Porriño acogerá este martes el funeral de la mujer asesinada.

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