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Aceesca, en situación límite al no lograr acabar en plazo la obra de la residencia en Torneiros

La asociación deberá devolver entre 600.000 y 800.000 euros de una subvención que está íntegramente invertida en el proyecto

Urgen a la Xunta una solución o moratoria

Usuarios y familiares de Aceesca frente a la residencia.

Usuarios y familiares de Aceesca frente a la residencia.

Porriño

«La situación es dramática». Así vive la Asociación de Apoyo a Personas con Diversidad Intelectual (Aceesca) de Porriño la recta final de un proyecto que tenía que ser ilusionante y que se ha convertido en un peligro para las arcas de la asociación, pues, si no llegan a un acuerdo in extremis con la Consellería de Política Social, deberán devolver entre 600.000 y 800.000 euros a la Xunta.

Este dinero corresponde al 30% de la subvención de 2 millones de euros de fondos europeos que recibieron para construir una residencia para personas con diversidad intelectual, cuyas obras a día de hoy no han podido rematar. El plazo de justificación de la obra vence a finales de este mes y falta todavía el 30% por ejecutar.

El proyecto, que llamaron «Miña Casa, Miña Comunidade», consiste en una residencia, con plazas públicas, con capacidad para 50 usuarios: 40 en calidad de residentes y otros 10 en centro de día. La asociación consiguió una ayuda de la Xunta, a través de fondos europeos, de 2 millones de euros; una cantidad que no cubría ni la mitad del presupuesto de la obra, que ascendía a 5 millones de euros, y, aunque sabía que era difícil completar el importe total, asumió el riesgo, impulsada por la necesidad de contar con esta infraestructura para las personas con discapacidad intelectual y sus familias.

Con mucho esfuerzo, lograron otras ayudas e incluso invirtieron los propios ahorros de la entidad: cerca de 900.000 euros. Aun así, y a pesar de haber rebajado el coste del proyecto a 4,5 millones, solo pudieron completar el 70% de la obra.

1.500 firmas

Ahora, a falta de poco más de una semana para que venza el plazo para justificar la obra, Aceesca no ha logrado ningún acuerdo con la Consellería de Política Social, por lo que tendrá que devolver un dinero que no tiene, pues ya está invertido.

Desde la asociación todavía guardan la esperanza de poder llegar a algún tipo de entendimiento con la Xunta. Para ello, han entregado por registro en la sede de la Xunta en Vigo 1.500 firmas solicitando una moratoria. El mismo escrito, exponiendo su situación, se lo enviaron a la Diputación de Pontevedra, a los Concellos de su ámbito de actuación, a la Valedora do Pobo y al Defensor del Pueblo. Su reclamación incluso ha llegado a oídos del presidente del Parlamento gallego, Santalices, que se ha interesado por el proyecto y se reunirá con la Asociación el próximo 10 de diciembre.

Para entonces, las obras ya deberían estar justificadas, pero están paralizadas por falta de financiación. De hecho, recientemente han tenido que renunciar a una subvención de 18.000 euros para instalar placas fotovoltaicas ante la imposibilidad de ponerlas en funcionamiento al no contar con instalación eléctrica. Igualmente, están pendientes de la urbanización de la zona, que asumirá el Concello de Porriño.

Con todo, desde Aceesca prometen que, aunque ahora las obras están paralizadas, seguirán con el proyecto a medida que vayan consiguiendo fondos, para lo que hacen un llamamiento de cara a conseguir financiación externa.

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