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«Non podemos permitir que a morte de Teresa fique como unha máis»

Unas 300 personas secundaron la protesta de la CIG ante el Concello de O Porriño, al que reclama la suspensión del SAF mientras no se garantice la seguridad de sus trabajadoras

La conselleira de Política Social se limita a animar a las trabajadoras a denunciar

Concentración este mediodía ante el Concello de Porriño en protesta la muerte de una trabajadora del servicio de ayuda a domicilio.

Judit Bernárdez / Alba Villar

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Unas 300 personas secundaron la concentración convocada este mediodía por la CIG ante el Concello de Porriño en repulsa a la muerte de una trabajadora del Servizo de Axuda no Fogar (SAF), presuntamente, a manos del marido de la mujer a la que cuidaba.

Entre los asistentes se encontraban el secretario xeral de la CIG, Paulo Carril, y la responsable de Mujeres de la CIG, Margarida Corral, y la responsable de la CIG en Porriño, Mercedes Domínguez.

«Non podemos permitir que a morte de Teresa fique como unha morte máis», clamaron los nacionalistas en un manifiesto en el que denunciaron que «non só é un feminicidio máis ocurrido en Galicia, é un accidente laboral, un asesinato ocorrido durante a xornada laboral dunha traballadora do SAF». Por ello, urgen al Concello de O Porriño la suspensión del SAF mientras no se garantice la seguridad de sus trabajadoras.

Además, instaron a las distintas administraciones implicadas en la prestación del servicio, así como a las empresas, a tomar medidas para «protección absoluta para que ningunha muller volva sufrir violencia no traballo» y que «baste una palabra dunha auxiliar para que inmediatamente se suspenda un servizo».

El manifiesto fue muy crítico con el papel de los actores implicados, a los que responsabilizó de la situación: «Estamos fartas de denunciar, de reclamar medidas nas empresas, e recibimos silencio. E cando conseguimos convencer ás empresas dalgunha medida de suspensión dun servizo, son os concellos e a Xunta quen os reanudan nas condicións iniciais».

Por ello, para proteger a las empleadas del sector de los cuidados, urgen a la Consellería de Política Social a la la convocatoria «inmediata» de patronales y sindicatos para dotar a todo el SAF de la comunidad de un plan de prevención y evaluación de riesgos de cada domicilio, un protocolo de prevención de acoso y otro de actuación que permita la suspensión inmediata de un servicio tras la denuncia de una trabajadora.

Respuesta de la Xunta

La conselleira de Política Social, Fabiola García, no obstante, no se ha manifestado en esa línea. En delcaraciones a los medios esta mañana, se ha limitado a expresar su «firme condena» por el asesinato y ha animado a las empleadas del SAF que sufran acoso «a denunciar», ignornado que la mujer había puesto en conocimiento de la empresa concesionaria su situación, tal y como han confirmado la CIG y el propio alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo.

Fabiola García, en nombre de la Xunta, ha pedido a las empleadas «de Galicia que trabajan diariamente en el servicio de ayuda en el hogar que sufren acoso que denuncien». «Que acudan a la empresa a contarlo, al ayuntamiento o a un cuartel de la Guardia Civil o a la Policía porque solamente a través de la denuncia es la forma de protegerlas», ha expuesto.

«Chegamos tarde»

«Con Teresa chegamos tarde. A súa palabra non valeu. Sempre prevalecen outros dereitos antes do dereito das mulleres», lamentó la responsable de la CIG en O Porriño, en relación a la denuncia de la fallecida que avisó de que había sufrido una situación de acoso el pasado lunes en la casa donde horas después fue asesinada.

En la misma línea ha hablado Paulo Carril, quien ha lamentado la «precariedad» de estas trabajadoras y el «abandono» llevado a cabo por la Xunta y los ayuntamientos «en su afán de privatizar los servicios públicos».

Carril ha insistido que la CIG ha pedido la suspensión cautelar del SAF ante Inspección de Trabajo y ante el Ayuntamiento y ha avanzado que la CIG se personará en las diligencias judiciales para depurar las responsabilidades de todo lo que ha ocurrido, apuntando a derivar la responsabilidad «a la Xunta de Galicia y a los ayuntamientos».

Él ha instado a una reunión entre el presidente gallego, Alfonso Rueda; la conselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, y representantes de la Federación Galega de Municipios e Provincias, de empresas y organizciones sindicales para «erradicar esta situación» y «ponerle solución».

Entre otros temas, la CIG ha llamado a movilizarse el próximo viernes en todos los ayuntamientos gallegos a las 12.00 horas para mostrar solidariedad hacia Teresa. Carril también ha avanzado la convocatoria de una huelga en el sector para que este suceso suponga «un antes y un después».

Precisamente esta frase también fue utilizada por Corral, pidiendo que lo ocurrido suponga cambios en la legislación de los derechos laborales de estas trabajadoras.

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