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Los conciertos de chiringuito abren la polémica en Nigrán

La Policía Local ha paralizado varios por falta de permisos tras recibir quejas

Hosteleros y artistas se quejan de los perjuicios

El chiringuito Calma Chicha Beach de Patos, el primero al que paralizaron conciertos .

El chiringuito Calma Chicha Beach de Patos, el primero al que paralizaron conciertos . / Pedro Mina

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Nigrán

Hace años que los chiringuitos ganan protagonismo en el ocio veraniego del área de Vigo, tanto para refrescarse durante el día bajo el sol como para disfrutar de la fiesta al caer la noche con copas y música.

Los conciertos se integran cada vez más en la oferta de estos negocios de hostelería a pie de playa, pero este verano han sembrado la controversia en Nigrán, precisamente donde resulta más costoso poner en marcha estos establecimientos porque sus responsables ofertan cantidades por la ocupación del dominio público que superan los 13.000 euros al mes en Praia América o los 9.000 en Panxón y Patos.

La Policía Local ha obligado a parar varios por falta de permisos tras recibir denuncias tanto por el ruido como por los metros cuadrados de playa que invaden. La situación genera quejas también del otro lado, por parte los responsables de los establecimientos y de algunos artistas afectados.

El problema se inició en junio en Patos. El chiringuito Calma Chicha Beach arrancaba con un amplio programa de conciertos desde las 17.00 horas y desplegaba para ellos una plataforma de madera sobre la arena. Las denuncias telefónicas por parte de usuarios del arenal aumentaban. Ni consideraban «apropiado» el volumen de la música en plena tarde ni tampoco que la actividad restase espacio para extender las toallas.

Una actuación en la playa de Patos, en junio.

Una actuación en la playa de Patos, en junio. / FdV

El gobierno municipal advirtió al propietario de las quejas, asegura el alcalde, Juan González, pero la programación siguió adelante y la Policía Local acudió en varias ocasiones a paralizar los espectáculos.

El negocio canceló la programación para todo el verano y lanzó un duro comunicado en redes. «Por motivos que no dependen de nosotros, no se nos permite organizar este tipo de encuentros», explica el texto. Aseguran que la situación responde «a una denuncia de un hostelero de la zona», aunque el regidor afirma que las quejas proceden de particulares. Lamentan desde el negocio que «esta situación perjudica directamente a los músicos y artistas que teníamos contratados», así como «proveedores, técnicos, pequeños negocios de la zona...».

El problema se trasladó a continuación a otros chiringuitos en Panxón y Praia América, aunque sus conciertos arrancaban más tarde, a las 19.00 o a las 20.00. También han recibido la visita de patrullas de la Policía Local para pararlos por quejas. Son numerosas las protestas de clientes y músicos a través de las redes al respecto.

La cuestión, explican desde el Concello, es que ninguno de los establecimientos playeros dispone de los permisos necesarios para llevar a cabo este tipo de actividades. Según la normativa, requieren autorización específica tanto de la propiedad del terreno, en este caso Costas, como municipal.

El Ayuntamiento siempre ha hecho la vista gorda para favorecer la dinamización económica y cultural que aportan este tipo de citas. «Pero se hai denuncias non queda alternativa», señala el alcalde. «Sabemos que é unha actividade que xera bo ambiente, pero o que non podemos facer é permitir que molesten», recalca. El regidor pide «sentido común» a los propietarios de estos negocios. «Pódense facer pequenos concertos pero a praia é de todos», recuerda.

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