Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las cuatro vidas del Mosteiro de Oia

La historiadora Sarah Barbará vuelca en una exposición, en Afundación, toda la información recabada en los últimos 20 años sobre los casi nueve siglos del monasterio

Sarah Barbará, comisaria de la exposición “Un Mosteiro, un mar de historia(s)”.

Sarah Barbará, comisaria de la exposición “Un Mosteiro, un mar de historia(s)”. / PABLO H. GAMARRA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Oia

Sarah Barabará, historiadora y responsable de la dinamización cultural del Mosteiro de Oia, no conocía el monasterio que se erige a orillas del Atlántico antes de que MARE, el grupo empresarial anteriormente conocido como Vasco Gallega, adquiriese la propiedad en 2004 y le encargase la gestión cultural de este Bien de Interés Cultural a través de la Fundación Bretal. “La primera vez que llegué allí aluciné porque yo soy de Vigo, he ido a Baiona, he ido a A Guarda, y nunca había mirado a la derecha, allí, a ese gran edificio que hay al lado del mar. Y como me pasó a mí, me imagino que le habrá pasado a mucha gente”, cuenta la historiadora, apuntando que, precisamente con el objetivo de dar a conocer el patrimonio del monasterio cisterciense, la Fundación Bretal inaugura el próximo miércoles, 11 de septiembre, la exposición "Un Mosteiro, un mar de historia(s)" en la sede viguesa de Afundación.

Sarah Barbará, comisaria de la exposición “Un Mosteiro, un mar de historia(s)”.   | // PABLO HERNÁNDEZ GAMARRA

Tumbo de 1739 nunca antes expuesto. / FdV

La exposición, de la que Sarah es comisaria, celebra los 20 años desde la compra del edificio por parte de la antigua Vasco Gallega. Dos décadas en las que la Fundación Bretal ha hecho un exhaustivo trabajo de recuperación del pasado del edificio, levantado por los monjes de la orden del Císter en el siglo XII. Es por ello que “la idea de montar una exposición llegó de manera natural”, destaca la Sarah Barbará, apuntando que en ella se mostrarán “objetos de inestimable valor que nunca se han expuesto”, como un tumbo de 1739, un cartulario original en el que los monjes registraban datos de interés para su historia, en el cual se repasan los principales hitos del Mosteiro, y que ha sido digitalizado para su consulta libre. También se podrá ver por primera vez el escudo de armas del monasterio, del siglo XVII, en madera policromada, que sale de su depósito en el Museo de Pontevedra para ser expuesto; o una selección de grafitos originales realizados por los presos republicanos durante la Guerra Civil, época en la que se convirtió en campo de concentración.

Cuatro recorridos

La exposición recorrerá las cuatro grandes etapas en las que se divide la historia del monasterio, con casi 900 años de antigüedad. La primera comprende desde el siglo XII hasta el siglo XIX, cuando el inmueble fue construido y ocupado por los monjes de la Orden del Císter. A continuación, se explora la época posmonacal, que abarca los siglos XIX y XX, desde la invasión de Napoleón a la desamortización de Mendizabal, hecho que propició su uso como vivienda para la floreciente burguesía gallega. En tercer lugar, se explora el oscuro periodo de la Guerra Civil, en la que fue cárcel franquista; y, por último, se expone el futuro proyecto de rehabilitación para convertirlo en hotel. Todo ello narrado de tal forma que llame la atención de un público diverso, de manera que cada persona puede elegir que camino recorrer. Además, incluye estaciones olfativas y proyecciones en 3D que recrean la vida monacal.

“Tenemos mucho estudiado sobre el Mosteiro de Oia como lugar monacal, pero hay un vacío muy grande de información desde mediados del siglo XIX en adelante”, apunta Sarah Barbará, detallando que en los últimos 20 años, desde la Fundación Bretal, han trabajado a fondo en reconstruir la memoria de los últimos 150 del monasterio, hasta conocer cómo fue la vida en el interior del inmueble a través de los testimonios de las familias burguesas que lo habitaron: primero los Alonso a finales del siglo XIX, y después los Bouso y los González desde los años 40 hasta los 80 del siglo pasado. “En un edificio tan grande, se iban desplazando por el inmueble en función de la climatología”, cuenta Barbará, destacando que también corrían por los pasillos en bicicleta.

Vista del Mosteiro de Oia.   | // RICARDO GROBAS

Vista de la fachada del Mosteiro de Oia. / RICARDO GROBAS

Esos pasillos volverán a llenarse de vida cuando el monasterio sea rehabilitado y convertido en hotel. El proyecto será presentado al público en la sede de Afundación, en Vigo, el próximo 18 de septiembre, a las 19.30 horas; siendo esta unas de las actividades paralelas a la exposición. “Actualmente hemos empezado con la campaña arqueológica y ya solo nos falta el permiso de Costas del Estado para obtener la licencia de obra. En el momento que nos concedan ese permiso, empezarán las obras”, adelanta la comisaria de la exposición. En ese momento, también, el Mosteiro de Oia comenzará a escribir una nueva etapa de su historia.

“La tradición vitivinícola del Baixo Miño nació en el Mosteiro de Oia”, revela la Sarah Barbará

“Los monjes que construyeron el monasterio crearon una serie de cultura y tradiciones que perduraron hasta el día de hoy y que mucha gente desconoce”, explica la directora y comisaria de la exposición, apuntando al cultivo de la vid o la cría de caballos en libertad. “La tradición vitivinícola que hay en el Baixo Miño, de la DO Rías Baixas, nació en el Monasterio de Oia”, apunta Sara Barbará, recordando que los monjes pertenecían a la Orden del Císter, procedente de Francia, país donde hay una importante tradición vitivinícola. “Ellos las granjas vitivinícolas las tenían al otro lado de la Serra da Groba, en el valle de O Rosal”, revela la historiadora, indicando que junto al mar no se daba la vid.

Lo mismo pasa con la cría de caballos en libertad; “comenzó con los monjes del monasterio, cuando los diferentes monarcas les dieron privilegios sobre esas manadas de caballos salvajes que poblaron la Serra da Groba”.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents