Campesinos de paja en Arcade de Riba

Los vecinos recrean escenas de la labranza para adornar esta aldea de Soutomaior

Campesinos de paja en Arcade de Riba

José Valdivia

Antonio Pinacho

Antonio Pinacho

Los espantapájaros de Arcade de Riba no desentonarían en cualquier museo ante su calidad artística. Si el pasado año los vecinos de esta aldea de Soutomaior demostraron su ingenio al llenar las calles de divertidos muñecos realizados con material reciclado, en esta ocasión han dado un paso más apostando por la calidad ante la cantidad. Así, a lo largo del últimos mes han trabajado en la elaboración de una cuidada composición con la que tratan de rememorar las escenas tradicionales de la labranza del siglo pasado, cuando los campos se cultivaban con arados tirados por bueyes. Un trabajo artesanal realizado por una docena de vecinos del barrio con madera, paja y ropas viejas cuyo resultado puede contemplarse en una finca situada junto a la carpintería de Álvarez Raña.

Los vecinos de Arcade de Riba que participaron en la elaboración de las figuras.   | // JOSÉ VALDIVIA

Los vecinos del barrio que participaron en la elaboración de las figuras. / José Valdivia

La idea surgió después del éxito que tuvo el curso de elaboración de espantapájaros realizado el pasado año. “Queríamos seguir con una actividad lúdica que implicase a todos los vecinos, porque el objetivo es crear lazos de unión entre la gente, fomentar la relación y generar nuevas amistades a la vez que pasamos un buen rato”, explica el presidente de la asociación Pozovello, Daniel Raña, uno de los impulsores de la iniciativa.

Al igual que con los espantapájaros, el material utilizado es reciclado y lo aportan los propios vecinos, como palés de madera, paja, ramas y arbustos, además de ropa vieja de los armarios de sus casas. “El curso es gratuito y para elaborar las figuras no se compra nada, cada uno aporta las cosas que no usa, porque esa es otro de los planteamientos de la iniciativa, fomentar el reciclaje y la reutilización”, indica Raña.

Los vecinos de Arcade de Riba ya tienen experiencia en esta materia, como demuestran cada invierno con su original la decoración navideña, elaborada con materiales naturales que recogen en los bosques de la zona, y que han conseguido situarse como uno de los atractivos de la comarca durante las Navidades.

Con los espantapájaros por las calles también lograron el año pasado un importante éxito, al acudir mucha gente a contemplarlos y ahora con estas escenas de las labores del mundo rural confían en que también sirvan de aliciente para que acudan al barrio a admirarlas. De momento han terminado la labranza, pero en las próximas semanas trabajarán en otras composiciones como las tradicionales meriendas campestres o la matanza del cerdo.

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