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Unas pisadas de 4.000 años en Monteferro

Arqueólogos hallan dos singulares petroglifos con forma de pie, uno de ellos único en Galicia con los cinco dedos grabados

Arqueólogos trabajando en los petroglifos de Penisas Pequenas, en Monteferro, donde se integran los podomorfos. En el recuadro,detalle del pie y los dedosgravados en la piedra.   | // CEDIDAS

Arqueólogos trabajando en los petroglifos de Penisas Pequenas, en Monteferro, donde se integran los podomorfos. En el recuadro,detalle del pie y los dedosgravados en la piedra. | // CEDIDAS / Neli Pillado

Nigrán

Son innumerables los tesoros que guarda Monteferro. Paisajísticos, ambientales, geológicos, culturales....Entre los arqueológicos parecen quedar todavía algunos por descubrir. La península guarda secretos milenarios que van saliendo a la luz cada vez que se realiza una exploración y el último son dos singulares petroglifos. Tienen forma de planta de pie y uno de ellos es único en Galicia. Hay más grabados podomorfos en la comunidad, “non chegan a vinte”, pero ninguno conserva los cinco dedos tan marcados como este, asegura Benito Vilas, uno de los arqueólogos de la cooperativa Árbore, que lo encontró mientras realizaba labores de limpieza y puesta en valor del yacimiento de Penisas Pequenas por encargo del Concello de Nigrán.

El significado de estas “pisadas” humanas sobre el granito está por determinar. “Teñen algún sentido pero non o sabemos. En Irlanda téñense relacionado con entronizacións célticas, onde os caudillos subían enriba dunha pedra e deixábase a pegada gravada, pero descoñecemos se ten que ver con iso ou non”, argumenta el experto. Lo que sí tiene claro es que corresponden con algún tipo de ritual esotérico o religioso por el contexto.

Unas “huellas” de 4.000 años en Monteferro

Detalle del podomorfo, con los cinco dedos grabados. / Cedida

Los podomorfos forman parte de un atípico conjunto de inscripciones en piedra de la Edad de Bronce, en torno a 2.000 años antes de Cristo. Presenta una densidad de diseños poco común, desde decenas de molinos naviformes dispuestos de manera que no podían emplearse para moler, a pocos centímetros unos de otros, y numerosa cazoletas. “Parécenos que ten un sentido ritual que marca algo importante”, no solo por la particularidad de los grabados prehistóricos, sino por estar “nun entorno incomparable, a pedre está practicamente situada no cantil con vistas ás Estelas”. Y es que aquellos nigraneses de hace cuatro milenios eligieron un lugar apartado en el suroeste de la península de Monteferro con una espectacular panorámica para decorar la roca.

Los arqueólogos relacionan tanto los podomorfos como el conjunto de Penisas Pequenas con rituales esotéricos o religiosos

Las tareas de recuperación del yacimiento de arte rupestre de Penisas Pequenas forma parte de un proyecto del Ayuntamiento de Nigrán para preservar y divulgar ocho de sus conjuntos de petroglifos más notables con sus correspondientes paneles informativos. Los arqueólogos de la cooperativa Árbore limpiaron este de Monteferro, donde también despejaron y documentaron los llamados petroglifos de O Duque, grabados por un cantero del entorno en el siglo XIX. También han restaurado los de Chan de Rapadouro y Rabete, en Chandebrito; el de Monte Eiró, en Parada; Currelo, Outeiro Grande y Requeixadas, en Priegue; y Piñeiros, en Camos.

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