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La Mancomunidade baraja pagar a Serviocio para que suba la temperatura de la piscina

El pleno acuerda por unanimidad calcular el coste de elevar el agua a 28º hasta el fin del contrato en mayo para abonárselo | Se plantea la gestión pública del servicio a 4 años vista

Una protesta ante la piscina de A Ramallosa. | // MARTA G. BREA

Tras semanas de protestas por parte de los usuarios, la caída de la temperatura del agua en la piscina de A Ramallosa podría entrar en vías de solución. La Mancomunidade do Val Miñor, titular de la instalación deportiva, se plantea ceder al pulso de la concesionaria, Serviocio, y abonarle el coste que supondría devolver el agua a los 28º que reclaman los afectados de aquí a mayo, fecha en que finaliza el contrato. El pleno del organismo comarcal acordó ayer por unanimidad elaborar un informe técnico que cuantifique el incremento del gasto en ese sentido para realizar una propuesta a la empresa.

Todos los grupos representados en la junta comarcal apoyaron la propuesta formulada por Iago Pereira, portavoz del BNG en Baiona, que planteaba además agilizar la contratación de los nuevos pliegos para sacar el servicio a concurso cuanto antes y evitar la necesidad de prorrogar el contrato con Serviocio. Las bases de la próxima licitación, según indicó el presidente de la Mancomunidade, Juan González, alcalde de Nigrán, ya están encargadas a una consultora que se ha comprometido a presentarlas antes de que finalice este mes.

El futuro contrato incluirá una cláusula que impida enfriar el agua

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La iniciativa de Pereira respaldada por todos los dirigentes de la entidad supramunicipal apunta a dejar claro en las bases del concurso la obligatoriedad de la empresa de mantener la temperatura del agua en un rango aceptable para el uso terapéutico en personas mayores o con dolencias y para la confortabilidad de los niños, para que no se repita la situación actual. Los 25º actuales cumplen la normativa estatal pero generan cientos de quejas por parte de los abonados.

Los representantes políticos aprobaron además, también de manera unánime, que el próximo contrato dure un máximo de cuatro años, dos de concesión más dos de prórroga. Y que durante ese período que llamaron “de transición” se realicen los trámites necesarios para que la gestión del complejo deportivo sea pública directa, sin empresas privadas de por medio.

La sesión, a la que acudieron una veintena de afectadas por la bajada de la temperatura, algunas con gorros de natación a modo de protesta, había sido convocada para aprobar de manera oficial la apertura de expediente sancionador a Serviocio por infracción muy grave al rebajar la temperatura a 25º generando una oleada de quejas. Un trámite que podría implicar una multa de entre 6.000 y 60.000 euros.

La empresa enfrió el agua como medida de ahorro, según explicó en un comunicado, tras negarse la Mancomunidade a abonarle los 40.000 euros que reclamó este verano en concepto de pérdidas ocasionadas por la pandemia y el incremento del coste energético.

350 bajas y 315 reclamaciones

Desde que Serviocio decidió rebajar por segunda vez hace un mes el agua de la piscina mancomunada a 25º, las bajas se cuentan ya por cientos. Concretamente, han sido ya 150 los abonados que han anulado su carné y 200 los cursillistas que han dejado de acudir a actividades en el centro deportivo, según datos facilitados ayer por el organismo comarcal. Las reclamaciones también son numerosas: 315 en total. De ellas, 181 se han presentado en el mostrador de la propia instalación comarcal y otras 134 se han dirigido al Instituto Galego de Consumo.

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