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Covelo presume de aserradero centenario

Cerca de 600 personas visitaron este año el aserradero de Os Carranos, el único en buen estado de conservación de Galicia

Aserradero Os Carranos, ubicado en Covelo. // ANXO GUTIÉRREZ

Covelo ha convertido su aserradero de Os Carranos en una atracción turística, ofertando visitas guiadas gratuitas a lo largo de todo el año. Doce jornadas de puertas abiertas, organizadas por el Concello y financiadas por la Diputación de Pontevedra a través del Plan Concellos 2022, que han logrado atraer a cerca de 600 personas. La actividad, que se ha repetido cada primer domingo de mes, coincide con el centésimo aniversario del aserradero, y se enmarca en la programación conjunta de promoción turística y del patrimonio cultural y natural que también ha ofertado visitas al Museo Pazo da Cruz y jornadas de observación de estrellas de la mano de la Asociación Galega de Astronomía.

Dicho aserradero forma parte del patrimonio etnográfico e histórico de Covelo. Se construyó en 1922, en un momento en el que este tipo de aserraderos, los hidráulicos, eran bastante numerosos en Galicia, aunque este de Covelo parece ser el único que se conserva en buenas condiciones. Así pues, desde su puesta en marcha hace un siglo, hasta bien entrada la década de los 90, el negocio se mantuvo en funcionamiento de forma ininterrumpida.

Os Carranos, construido sobre el cuerpo de un viejo molino, utilizaba la fuerza motriz del agua del regato de Vixiáns para mover la sierra. Su puesta en marcha hace cien años coincidió curiosamente con la construcción de la central hidráulica de Chicoreiras, que producía luz para el entorno. Su edificación se hizo en piedra, excavando la roca del lugar, aunque después fue reconstruido en ladrillo. El conjunto del aserradero consta de cuatro edificaciones: el aserradero propiamente dicho, un sequero y almacén de madera, una forja y un almacén. Asimismo, también se puede apreciar un pequeño horno para la quema de residuos como el serrín y los raíles para el transporte de la madera hasta el interior del aserradero.

La función principal de este conjunto era la fabricación de carros, dedicación a la que debe su nombre el aserradero y razón por la cual también había forja, ya que las partes metálicas de los carros también se forjaban en este aserradero. También la localización de esta construcción es estratégica, pues se sitúa al lado del camino empedrado que llevaba a Ourense y por el que hoy en día pasa una ruta homologada que lleva el nombre de Sendeiro dos Carranos. Esta se extiende a lo largo de 8 kilómetros, entre la casa rectoral de Fofe y termina en la playa fluvial de Maceira.

En la actualidad, el interior del aserradero alberga una exposición con numerosos elementos de la época que permiten conocer de primera mano cómo se fabricaban antiguamente los carros y otros aperos de la labranza. Una lección de historia que el Concello ha querido poner en conocimiento del público en general con estas visitas guiadas gratuitas a las que han asistido cerca de 600 personas.

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