Portugal ha declarado las “pesqueiras” del Miño Patrimonio Cultural Inmaterial. La propuesta, realizada por la Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) Río Miño, ha sido avalada por el Gobierno luso, que de esta manera reconoce las “pesqueiras” como parte de la identidad del Alto Miño portugués. Una identidad que comparte con el lado gallego de la “raia”, a su paso por Crecente, Arbo, As Neves y Salvaterra.

Las “pesqueiras” son unas construcciones de piedra de la época romana que se levantan sobre el río, en las partes más estrechas de su cauce, utilizadas para la pesca de especies como la lamprea o el salmón. Un arte de pesca milenaria que permanece hasta nuestros días con cerca de un millar de construcciones a ambos lados del Miño.

Esta decisión de la Dirección General de Patrimonio Cultural de Portugal reconoce un arte de pesca “que se encuentra activo en el territorio y reviste de extrema importancia en la reproducción de la memoria y la identidad de las comunidades en las que se ubica”.

Del lado gallego de la “raia”, las “pesqueiras” gozan de una protección individual básica a través de la planificación urbanística de cada Concello, que es desigual en cada uno de ellos. Para resolver esto y garantizar su protección, la Asociación O Trabadoiro lleva desde los años 70 reclamando su declaración como Bien de Interés Cultural; propuesta que llegó al Parlamento gallego hace un año y que fue denegada.