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Faro de Vigo

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Los enigmas de Monteferro, al descubierto

Los misteriosos petroglifos que un singular cantero de Panxón grabó en el siglo XIX junto al faro de Punta Lameda serán señalizados para facilitar su divulgación

El alcalde muestra el principal grabado que O Duque, el personaje que sigue vivo en la memoria oral de Panxón, realizó en las rocas de Monteferro.

Más de un visitante habrá tratado de descifrar los enigmáticos jeroglíficos grabados en piedra en las inmediaciones del faro de Punta Lameda, en la península de Monteferro. Lazos, báculos, cruces, puntos y números entrelazados se mezclan en el conjunto. El significado de tan diversos símbolos todavía es una incógnita pero no su origen. Son mucho más recientes que las decenas de petroglifos del Neolítico que se reparten por toda la geografía nigranesa, concretamente de las primeras décadas del siglo XIX, y su autor fue un excéntrico cantero de Panxón todavía presente en la memoria oral de la zona.

El arqueólogo nigranés Gustavo Pascual Hermida puso nombre en 2020 al artífice de tan singular grabado y descubrió que aquel panel no era su única obra. Había más repartidas por Monteferro, algunas con los años 1801 y 1815 inscritos al margen, e incluso en algún muro de Panxón. Encontrar los diseños en sillares de la parroquia llevó al historiador a buscar información entre los vecinos y así resolvió el misterio. Los testimonios recogidos apuntaban a la historia de un excéntrico cantero que ha formado parte de los relatos de padres a hijos durante décadas hasta la actualidad. Se llamaba Domingo y era conocido como O Duque en el barrio de Paraviñabal, donde residía. Era un personaje solitario que vivía en un galpón y que se trasladaba de vez en cuando a Monteferro para cazar y pescar durante días. Pasaba las noches en refugios improvisados y daba rienda suelta a su cincel sin saber probablemente que su obra pasaría a la historia como un auténtico enigma.

Sus insculturas no son prehistóricas “pero iso non lles resta valor”, asegura el alcalde, Juan González. Grazas á súa excepcionalidade forman parte do noso patrimonio cultural e hai que protexelos”, comenta. El gobierno municipal ha incluido estas singulares figuras en un plan de recuperación de ocho de los petroglifos más significativos del territorio nigranés. Se limpiará y se acondicionará su entorno, se registrará en calco digital 3D y se señalizará.

El petroglifo de Chan do Rapadouro, en Chandebrito, será recuperado y señalizado.

Nigrán recupera 8 petroglifos para sus rutas guiadas

Los misteriosos grabados de Monteferro se integran en un plan de recuperación que el Concello de Nigrán anunció ayer para poner en valor sus ocho petroglifos más notables. El gobierno municipal invertirá 10.000 euros en trabajos de restauración, desbroce, realización de calcos 3D y señalización de grabados como los de Chan de Rapadouro y Rabete, en Chandebrito; el de Monte Eiró, en Parada; Currelo, Outeiro Grande y Requeixadas, en Priegue; y Piñeiros, en Camos, además del enigmático panel de O Duque y el de Penisas Pequenas, en Panxón. La iniciativa pretende “amosar a riqueza arqueolóxica que ten Nigrán” y preservarla, explica el alcalde, que pretende sumar los ocho conjuntos rupestres a las rutas guiadas de senderismo que forman parte de la oferta cultural del municipio desde 2018, “ampliando así as posibilidades turísticas e dándolle un pulo non estacional”.

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