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Faro de Vigo

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Felicidad triplicada en Salceda

Isabella, Manuel y Enrique son los primeros trillizos de la villa, que consolida su fama con uno de los índices de natalidad más altos de Galicia, solo por detrás de Ames

Mari y Enrique Manuel, en su casa de Salceda con los trillizos Enrique, Isabella y Manuel. | // ANXO GUTIÉRREZ

El pasado 22 de diciembre a Mari Carmen Pérez y a Enrique Manuel Cruz, a dos vecinos de Salceda aunque naturales de municipios limítrofes, les tocó la lotería; pero no la que cantan los niños de San Ildefonso, sino la que deriva de dos rayas apareciendo en un test de embarazo. Ambos, a las puertas de los 40 y tras dos años de noviazgo, vieron cumplido su sueño de formar una familia; aunque más numerosa de lo que se habían imaginado en un principio. “Fue en la primera ecografía cuando nos dieron la noticia de que venían trillizos”, cuenta la pareja, confesando que, la primera media hora se quedaron mudos y en estado de shock. Ahora, con Manuel, Enrique e Isabella en casa, “la felicidad es triple”, reconocen los padres primerizos.

Nada más entrar en su piso en el centro de Salceda esa felicidad se palpa en el ambiente. Ni el cansancio de tener que alimentarlos cada tres horas, ni los 24 cambios de pañales que hacen al día, ni la recomendación del pediatra de evitar las salidas en los próximos cuatro meses es capaz de borrar la sonrisa de la cara de los recién estrenados padres. De hecho, “por ahora todo son ventajas”, cuenta Enrique, mientras que Mari incluso dice que “hasta el embarazo ha sido bueno”.

Pensaron en mudarse más cerca de la familia, pero "Salceda es acogedor y tienes todo a mano"

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Con todo, reconocen haber pasado algo de miedo porque “desde el minuto uno los médicos nos lo pintaron muy negro y hasta la prueba de la amniocentesis, cuando nos dijeron que todo estaba bien, no lo disfrutamos”, recuerda Mari, que estuvo ingresada desde un mes antes de dar a luz. También el primer mes de vida de los trillizos, que ahora tienen mes y medio, lo pasaron en la unidad de neonatos del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

Alta natalidad

Ahora los cinco están ya en casa y en la villa ya se ha empezado a correr la voz de que hay tres nuevos vecinos que agrandan la fama de Salceda de ser uno de los dos Concellos de Galicia, junto a Ames, con más nacimientos que defunciones. Enrique y Mari solo han salido un día con sus trillizos al pediatra, pero les ha sido imposible pasar desapercibidos, pues utilizan un carro de grandes dimensiones con forma de cuna. “Lo único que nos cabía en el ascensor”, se ríen.

Ambos llegaron a Salceda de casualidad: ella, procedente de Mos, y él, natural de Vigo. Antes de saber que venían los trillizos ya compartían el apartamento de una habitación en el que viven actualmente en Salceda; por lo que, en cuanto conocieron la noticia de que la familia iba a aumentar considerablemente supieron que tenían que cambiar de vivienda. “Al principio pensamos en irnos para estar más cerca de la familia, que siempre te pueden echar una mano; pero luego decidimos intentarlo en Salceda”, cuentan los padres de Enrique, Manuel e Isabella.

“Tenemos el médico a las puertas de casa, guardería, hay muchos niños, es acogedor y tienes todo a mano”, dicen Enrique y Mari sobre los motivos que los llevaron a empadronarse, los cinco, en Salceda. “Nos empadronamos nosotros y al día siguiente a los trillizos”, explica el padre de familia, asegurando que “encontrar piso para los cinco no va a ser un problema porque en Salceda hay mucha oferta inmobiliaria”.

Isabella, Manuel y Enrique son, además, los únicos trillizos de Salceda. Y eso que la villa destaca por su alto índice de natalidad. “Tenemos muchos niños y niñas, y familias muy grandes, pero estos son los primeros trillizos”, se enorgullece la alcaldesa accidental, Loli Castiñeira, que ayer visitó a los trillizos y, en nombre de toda la Corporación, le entregó un capacho con productos de higiene y alimentación. “Entre todos tenemos que hacer presión para conseguir un segundo pediatra para el centro de salud y una segunda Escola Infantil Galiña Azul”, acordaron Castiñeira y estos padres que no le dan importancia a lo material y solo piden “pasar tiempo de calidad” con sus trillizos. Y bueno… “también muchos pañales”, dicen sin perder la sonrisa.

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