Tras vivir el miércoles una nueva jornada infernal de lucha contra el fuego, finalmente los numerosos medios de extinción desplazados a Arbo, en colaboración con los vecinos del municipio, lograron evitar que las llamas alcanzaran el polígono industrial de Barcela y varios núcleos de población. El incendio, que se originó en Melgaço y saltó el Miño, calcinó 70 hectáreas y, aunque ayer todavía estaba activo, ya no tenía llama, pero sí varios puntos calientes. Por su proximidad al polígono, la Xunta mantuvo ayer la situación dos de emergencia como medida preventiva; como ya hizo hace días en el incendio de Mourentán que se llevó por delante más de 400 hectáreas.

Con el incendio de Arbo todavía activo, otro fuego sorprendía ayer por la tarde a los vecinos y vecinas del Condado-Paradanta. A las 15.12 horas, un nuevo fuego se originó en el municipio limítrofe de As Neves, pero a las 16.36 horas ya estaba estabilizado. Trabajaron en su extinción dos agentes, ocho brigadas, seis motobombas y dos helicópteros.

Parque forestal

En este sentido, cabe destacar que ambos concellos cuentan desde 2018 con un proyecto común de parque forestal de cerca de 500 hectáreas en una zona especialmente sensible a los incendios y que ya ardió en 1996, en 2006, en 2016 y también esta semana. El alcalde de As Neves planteó esta semana al de Arbo la necesidad de presentarle al presidente gallego dicho proyecto, como medida preventiva para evitar nuevas catástrofes forestales.