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Faro de Vigo

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Mondariz y Covelo prohíben el uso del agua para regar huertos o llenar piscinas

La escasez de caudal obliga a los concellos a limitar su consumo doméstico

La piscina municipal de Mondariz.

Las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones mantienen en vilo a Galicia, que lleva ya cinco meses en prealerta por sequía. Los municipios de las comarcas de Condado y A Paradanta no son ajenos a esta problemática, que azota sobre todo a Mondariz y Covelo, donde los gobiernos de ambos concellos ya prohíben el uso del agua para llenar piscinas, lavar coches o regar huertas. En el caso de Mondariz, las sanciones por incumplir esta orden pueden llegar a los 3.000 euros.

“Visto el alarmante descenso de los manantiales y acuíferos que fornecen las redes de abastecimiento de agua, visto el alarmante descenso de los niveles de almacenamiento de los diferentes depósitos municipales y teniendo en cuenta las previsiones de continuidad de sequía”, el Concello de Mondariz informa a través de un bando que “quedan expresamente prohibidos los usos indebidos que no sean estrictamente necesarios para cubrir las necesidades domésticas”.

La ordenanza mondarizana contempla sanciones que van desde los 750 a los 3.000 euros y la de Covelo, multas de 50 a 500 euros

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En concreto, desde este lunes, 1 de agosto, quedan prohibidos los baldeos de patios y terrazas, regar las huertas con el agua de la traída, los rellenos de piscinas o el lavado de vehículos, en base a lo establecido en la Ordenanza Municipal del Abastecimiento de Mondariz, que contempla sanciones que van desde los 750 a los 3.000 euros. Asimismo, el Concello hace un llamamiento a la responsabilidad de los vecinos y solicita la máxima colaboración e implicación para aplicar medidas de restricción del consumo en el momento de abrir el grifo.

La misma prohibición adoptó ya el Concello de Covelo hace un mes debido al escaso caudal de agua de los manantiales de suministro de los sistemas de abastecimiento municipal. Por ello se prohibía a los abonados utilizar el agua para regar huertas, viñedos, jardines, fincas o similares, y para llenar piscinas. Los que no cumplan con esta medida de control, se enfrentan a multas de 50 a 500 euros, que se valorarán según la reincidencia, la gravedad de los hechos o el daño o perjuicio ocasionado a los demás abonados en la recepción de servicio, así como el corte inmediato de la suministración del agua.

Para asegurar el cumplimento de esta orden, los operarios del servicio de aguas de Covelo proceden al control y revisión de contadores, así como a informar a todos los usuarios de la obligación de disponer de un contador que funcione correctamente.

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