Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

‘La Pinta’ renace musealizada

La carabela reabre sus puertas con nuevos elementos que explican la vida a bordo del barco capitaneado por Pinzón en 1493

El alcalde, Carlos Gómez, junto a Marta Fernández-Tapias y Carmela Silva, ayer, en la reinauguración. Anxo Gutiérrez

La réplica de la carabela La Pinta, el navío capitaneado por Martín Alonso Pinzón que arribó a Baiona con la primicia mundial del descubrimiento de América en 1493, es uno de los grandes atractivos de la real villa, que reabre hoy sus puertas luego de cuatro semanas en chapa y pintura. Pero, además de los trabajos habituales de decapado, repintado y sellado del casco a los que se somete cada cierto tiempo, en esta ocasión se ha realizado una renovación integral de su museología para mejorar la experiencia a bordo del público visitante.

A la izquierda, recreación del despacho del comandante. A. G.

El alcalde, Carlos Gómez, ejerció ayer de anfitrión en la reinauguración del barco, al que se le ha añadido el epígrafe “1493. Noticia del Descubrimiento del Nuevo Mundo. Llegada de la Carabela Pinta”. Lo acompañaron en el acto la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva; la delegada de la Xunta de Galicia en Vigo, Marta Fernández-Tapias; la concejala de Cultura, Miriam Costas; la directora de la Casa de la Navegación y encargada también del Museo Flotante, Rosa Villar; y el coordinador de la empresa Eurored, encargada del proyecto de renovación, Raúl Costas.

La tripulación trabajando en ‘La Pinta’. A.G.

La reforma ha añadido nuevos elementos que ilustran el periplo intercontinental, como por ejemplo los paneles informativos y sus figuras en el marco del convenio “Exploraterra”, al que se ha adherido el Concello de Baiona; así como aparatos tecnológicos que explican la vida a bordo. En este sentido, se ha incluido un timón de pala y un fanal de popa, única luz nocturna para la navegación. También se han incorporado productos procedentes de las islas del Caribe donde atracó La Pinta, especialmente de lo que hoy es Haití y Puerto Rico, que entonces se llamó La Española; las propias aves traídas del “nuevo mundo”, y hasta los miembros de la tripulación y los indígenas americanos.

Otra de las grandes mejoras llevadas a cabo ha sido la señalización del museo flotante para hacerlo más visible al público con la colocación de una bandera en el paseo marítimo de Baiona y la instalación de un cartel monolítico junto al acceso de la embarcación. Asimismo, se ha cambiado prácticamente toda la cabuyería (los nudos), algo que no se hacía desde 1999, a los seis años de llegar la réplica, que fue construida hace 29 años, en el quinto centenario de su arribada a Baiona.

“Se trata de una apuesta clara por la cultura, el turismo y la conservación de nuestro patrimonio”, valoró ayer el alcalde, animando a vecinos y turistas a visitar la nueva versión musealizada de La Pinta, sin duda una ventana a la historia universal.

Compartir el artículo

stats