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El camino femenino gana adeptos

La catalana Beli de Olano es una de las muchas mujeres que recorren la Vía Mariana Luso Galaica

Beli de Olano en Coto da Vella, en A Franqueira (A Cañiza). | // D. P.

Beli de Olano hizo una pausa en su trabajo diario en Barcelona, aparcó su moto y cogió su mochila para retomar la Vía Mariana, la primera gran ruta de peregrinación luso-galaica que une los principales santuarios de la Virgen desde Braga hasta Muxía, de ahí que sea conocida como el camino femenino.

Esta catalana, química de formación, quedó enamorada del Condado-Paradanta, por donde discurren tres de las 18 etapas de esta ruta de naturaleza, espiritualidad y patrimonio con la que también se pretende dinamizar áreas abandonadas del rural. “Galicia es espectacular y muy rica, me entretengo en cada rincón haciendo fotos y vídeos”. De la comarca destaca la fraga del río Deva, a su paso por Parada de Achas, antes de Coto da Vella (A Cañiza).

Hace muchos años que comenzó a caminar y a descubrir a pie lugares de todo el mundo, pero reconoce que “no es necesario viajar lejos para descubrir sitios espectaculares y experiencias maravillosas”. Del mismo modo, asegura que no hace falta tampoco mucha preparación física. En esta ocasión el itinerario completo suma 382 kilómetros. “Más que forma física es poder mental”.

Su única vinculación con la Vía Mariana es Luis do Freixo, uno de los promotores de la ruta, “vi nacer este proyecto de la mano de Luis y tenía pendiente hacerlo”. En un primer viaje realizó en diez días el recorrido entre Bom Jesús (Braga) y Barcia de Mera (Covelo) y ahora camina hasta Santiago, 125 kilómetros repartidos en cinco jornadas. “Es reconfortante la forma en la que la comisión de la Vía Mariana te recibe a su paso por su etapa, te acompañan y te presentan su pueblo. También lo es encontrarte en los albergues con otros peregrinos con las mismas inquietudes”. Ahora le quedará pendiente el tramo Santiago-Muxía, pero volverá para rematar la Vía Mariana, “na ruta más dura que la Xacobea porque es más de montaña pero también te permite descubrir la naturaleza en su estado original y estar más en contacto con ella. Caminar sola rodeada de los sonidos de la naturaleza, con unas vistas espectaculares, respirando aire puro y sin presiones de carreteras, ruido ni tráfico. La Vía Mariana es un lujo, Galicia en sí misma es un lujo”.

Con todo, si tuviese que mencionar algún contra, reconoce que “haría falta más señalización ya que por momentos hay que tirar de la tecnología para orientarse”.

Fue en mayo de 2019 cuando la Asociación Vía Mariana Luso Galaica entregó las tres primeras Marianas a una peregrina húngara y dos portugueses que avalaron, con el sello de todas las credenciales, haber completado todo el recorrido. A partir de ahí italianos, alemanes, checos, portugueses y, por supuesto, españoles han transitado esta ruta bidireccional. Aunque la pandemia ha impedido en 2020 y 2021 el movimiento libre de peregrinos, en 2022 se ha recuperado el flujo y desde la asociación se sigue trabajando en mejorar los servicios y en la promoción de la vía.

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