Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Cuatro años en espera de licencia para rehabilitar una casa

Un vecino de Soutomaior expresa su desesperación por el retraso del Concello para concederle el permiso para rehabilitar una casa

Manuel Ángel Rodríguez, ante la casa que pretende reformar. / A.P.

Desesperado e indignado. Con estas palabras define su estado Manuel Ángel Rodríguez Portela, un vecino del barrio de Lourido, en Soutomaior, ante las continuas trabas que asegura que le están poniendo en el Concello para obtener la licencia para reformar la antigua casa que heredó de sus padres.

El afectado, cuyo proyecto de obra respeta toda la normativa en vigor, lleva cuatro años a la espera del permiso municipal para comenzar los trabajos. Una situación que no comprende y que le está causando un grave perjuicio no solo económico, sino también personal.

“No sabemos qué es lo que pasa porque cumplimos con todo lo que se nos pidió, pero siempre hay algo que hace que todo se retrase. Al principio, cuando solicitamos la licencia en febrero de 2017, se nos exigió la cesión gratuita de una pequeña parte del terreno colindante con el camino que da acceso a la casa y así lo hicimos”, explica.

Sin embargo cuando se resolvió este trámite les dijeron que había cambiado la ley –cuando solicitaron la licencia se regían por unas normas subsidiarias de planeamiento municipal y pero el 31 de julio de 2017 entró en vigor el nuevo Plan Xeral–, por lo que tendrían que realizar un proyecto nuevo adaptado a la nueva ordenación urbanística y normativa de habitabilidad. “Esto nos ha causado un perjuicio económico por los gastos ocasionados por la tramitación, el proyecto y las tasas urbanísticas, ya que nos obligó a iniciar el proceso desde cero”, lamenta Manuel Ángel.

Reclamación patrimonial

Ante esta situación, presentaron ante el Concello el pasado mes de enero una reclamación patrimonial por importe de 4.777 euros. “Seis meses después aún estamos esperando y nos tememos que, cuando acabe el plazo volverán a solicitar cualquier otro documento para volver a retrasar todo”, augura el afectado, que se queja de estar sufriendo “una persecución”. “Queremos hacer las cosas bien, pero todo son trabas. Y cuando solicitamos hablar con la arquitecta municipal, con el alcalde o con cualquier responsable del Concello para que nos expliquen la situación nadie nos recibe. Estamos indefensos”, se queja Manuel Ángel.

El afectado señala que en los alrededores de su casa se han construido varias viviendas e incluso alguna nave durante el tiempo que lleva esperando por la licencia. “Parece que las trabas y los problemas solo nos los ponen a nosotros, como si nos tomasen el pelo, y eso es algo que no se puede consentir”, concluye.

Compartir el artículo

stats