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Baiona cambiará madera por hormigón en el paseo de Baredo para ahorrar

Aprovechará un tramo del colector de saneamiento como soporte de la senda | La Diputación otorga 217.114 euros para ejecutar el proyecto el próximo año

Un tramo de la senda fluvial del río Fraga que discurrirá sobre el tubo del saneamiento. | // MARTA G. BREA

Es el material más idóneo para las intervenciones en el medio natural, acorde con el entorno, poco agresivo y fácil de retirar si es necesario, pero la madera tiene sus inconvenientes cuando se coloca en zonas húmedas y al Concello de Baiona le genera gastos elevados. El mantenimiento de pasarelas como la del paseo marítimo en Santa Marta o A Ladeira o la de la senda fluvial del río da Fraga resulta costoso para las arcas municipales y el gobierno local busca soluciones para ahorrar. La primera consistirá en cambiar parte de la estructura colocada hace ya doce años en torno al cauce de Baredo por hormigón. El proyecto prevé una inversión de 217.114 euros y la Diputación de Pontevedra acaba de conceder al Ayuntamiento la subvención para financiarlo al completo con cargo al Plan Concellos, según confirma el concejal de Vías e Obras, Óscar Martínez.

Los técnicos recomiendan una capa de protección anual que cuesta 30.000 euros

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Desde su creación hace catorce años, el sendero de Baredo es uno de los más concurridos del municipio. Tanto numerosos vecinos de la parroquia como visitantes lo utilizan a diario y, especialmente los fines de semana, para ejercitarse o disfrutar de un espacio natural de gran valor paisajístico y también etnográfico por los antiguos molinos que allí se ubican. Pero la humedad del entorno ha hecho mella en la pasarela de madera casi desde el primer día en el tramo inicial de 800 metros y, desde hace poco más de un año, también en la ampliación de 500 metros río arriba. “Los operarios municipales revisan la senda cada dos semanas para comprobar que esté en condiciones y se encuentran con tablones levantados con mucha frecuencia. La humedad y el calor estropean la madera y tenemos que conseguir reducir el mantenimiento”, explica el edil.

Según las recomendaciones técnicas para este tipo de material en un espacio como el del sendero del río Fraga, “habría que aplicar una capa de protección cada año, un trabajo que supondría 30.000 euros anuales”, apunta el concejal. El gobierno lo descarta porque “no podemos asumir un gasto tan alto”, pero se ve obligado a sustituir tablas y vigas periódicamente. El gasto anual medio asciende a 3.000 euros, según apunta Martínez.

220 metros

La intervención prevista consistirán en retirar la estructura allí donde sea posible. La idea es aprovechar el colector de saneamiento paralelo al río para colocar encima planchas prefabricadas de hormigón y, sobre ellas, una capa de tierra compactada, “que quedará natural, acorde y respetuosa con el entorno”. Será inicialmente un trecho de 220 metros de largo en el tramo alto de la parte más antigua del paseo, entre los lugares de O Sinal y Cancelo.

El colector cuenta con una capa protectora de hormigón alrededor, sobre la que se colocará la nueva plataforma. Los tablones retirados se aprovecharán en futuras reparaciones de la pasarela, donde no es posible sustituirla por falta de base de apoyo.

El proyecto incluye la reparación del lavadero del barrio de A Ponte y el gobierno municipal espera ejecutarlo a principios del próximo año. Ahora solicitará los permisos necesarios a organismos como Augas de Galicia y Patrimonio y, en cuanto los reciba, sacará a concurso el proyecto, que debe estar listo antes de que finalice 2023 para evitar la pérdida de la subvención.

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