En busca de la causa de las grietas localizadas en la fachada principal de Baiona, operarios municipales han levantado un tramo de 30 metros de la Rúa Elduayen ayudados por una excavadora. La considerada “milla de oro” de la villa ha cedido y el gobierno local trata de saber por qué. La respuesta está en el subsuelo, según las previsiones del concejal de Vías e Obras, Óscar Martínez.

Hace unos meses que se localizaron unas fisuras de tres metros de largo y apenas cinco centímetros de ancho a lo largo de un tramo de más de 25 metros de la calle . “Al observarlas nos dimos cuenta de que la plataforma se había inclinado levemente” hacia el mar, explica el edil, por lo que decidieron excavar la zona para encontrar la causa y resolverla.

Según los primeros indicios del estado de subsuelo, todo apunta que “la reforma de 2009 se hizo mal”. “Bajo la piedra hay una placa de hormigón que parece que se ha inclinado, parece que porque la zahorra de debajo no fue bien repisada. En todo caso, hay que esperar a que terminen los sondeos y tengamos el informe técnico para actuar”, señala Martínez. En principio, estaría descartada la acción del mar como origen del problema, a diferencia del paseo de A Foz, recientemente reparado por Costas tras permanecer años desmoronado.