Dos meses de cuidados han bastado a Maxibar para curarse de sus dolencias. El ejemplar juvenil macho de foca gris que fue hallado varios metros río arriba en Baredo en enero, regresó ayer a su hábitat. Biólogos de la Coordenadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (CEMMA) la recogieron con un alto grado de desnutrición, deshidratación y neumonía. Permaneció un mes en la UCI de la entidad en Nigrán y otro en el Instituto Galego de Formación en Acuicultura, en A Illa de Arousa.