La Guardia Civil ha iniciado en Las Torres de Cotillas (Murcia) la operación 'Licadol', dirigida a esclarecer 34 supuestas estafas online que ha culminado con la investigación de dos mujeres en Alcañiz (Teruel) y Mos, de 35 y 36 años, como presuntas autoras de los delitos de estafa y usurpación de estado civil.

La investigación se inició el pasado noviembre, después de que un vecino del municipio murciano de Santomera denunciara haber sido víctima de una estafa tras hacer un pago por la compra de un vehículo anunciado en una página web que nunca le fue entregado, informaron fuentes del instituto armado en un comunicado.

Desde ese momento, guardias civiles de los Equipos @, especializados en la prevención y respuesta en materia de ciberdelincuencia, iniciaron las pesquisas para identificar a la persona que se hallaba tras la supuesta estafa.

Paralelamente, el Equipo @ de Lorca investigaba otra denuncia de similares características presentada por un vecino de Totana. Las coincidencias en el 'modus operandi' permitieron determinar que podía tratarse de una sucesión de estafas cometidas por las mismas personas, que podrían haber afectado a víctimas de distintos puntos de la geografía nacional.

Las pesquisas practicadas permitieron localizar a las sospechosas, ambas de nacionalidad española, en los municipios turolense de Alcañiz y el pontevedrés de Mos, donde guardias civiles procedieron a su toma de declaración por la presunta comisión de los delitos de estafa y usurpación de estado civil.

Según se desprende de la investigación, ambas desarrollaban un mismo patrón delictivo que se iniciaba con la publicación de anuncios de venta de vehículos de ocasión en plataformas online a precios muy ventajosos. Para asegurar la venta, solicitaban a los interesados una transferencia bancaria que rondaba los 500 euros. Algunas de las víctimas llegaron incluso a abonar la totalidad del valor del coche, aunque nunca les fue entregado. De esta forma, se habrían embolsado más de 40.000 euros.

Para evitar su identificación, empleaban identidades de terceras personas ajenas a las estafas a las que suplantaban la identidad para abrir cuentas bancarias en las que recibían las transferencias de los compradores.

Hasta el momento, la operación 'Licadol' ha permitido esclarecer 34 hechos delictivos e investigar a dos de las personas presuntamente relacionadas con esta trama delictiva, si bien la operación sigue abierta ante las sospechas de que puedan existir más perjudicados.