Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los comuneros premiados por la ONU, otra vez ejemplo mundial

La comunidad de montes de Couso, nominada al máximo reconocimiento en gestión de espacios comunes

Comuneros de Couso, en patrulla de vigilancia contraincendios. // Jose Lores

Los montes de Couso son un modelo a seguir a nivel internacional y ya coleccionan premios mundiales. Forman parte del registro ICAA (Áreas Conservadas por Comunidades Locales) de la ONU desde 2018 y acaban de convertirse en finalistas del mayor de los reconocimientos en el ámbito de la gestión de espacios colectivos: los premios Elinor Ostrom, convocados por la Universidad de Arizona y otras americanas asociadas, además de entidades ambientales.

Voluntarios en una jornada de eliminación de eucalipto en Couso. // Alba Villar ALBA VILLAR

Se trata de un certamen bianual, dotado con 7.000 euros, creado para honrar el legado de Elinor Ostrom, la primera mujer que recibió el Nobel de Economía en 2009 por sus estudios sobre las prácticas o hábitos cooperativos en la gestión económica que preserva los recursos naturales y evita la destrucción del medio ambiente. Reconoce así el trabajo de entidades profesionales e investigadores implicados en el desarrollo de espacios públicos.

El comité organizador de los premios Elinor Ostrom califica de "maravillosa" la trayectoria de la comunidad en los últimos años

decoration

A la convocatoria de este año se presentaron cientos de aspirantes, tanto trabajos académicos como experiencias aplicadas sobre bienes comunes tradicionales –desde bosques, masas de agua, prados o pesquerías–, así como proyectos locales en la misma línea. El comité organizador ha remitido una carta a los comuneros de la parroquia gondomareña en la que califica de “maravillosa” su trayectoria en los últimos años. “The work you have done and are doing is wonderful”, dice el texto en el que les anuncian su inclusión en la lista de nominados.

Para la junta rectora de Couso supone “unha gran ledicia poder seguir a estela da profesora da UCLA que se encargou de investigar e analizar como os grupos e o asociacionismo podían cooperar para resolver problemas en común”, explica el presidente, Xosé Antón Araúxo.

El presidente, xosé Antón Araúxo, tras recoger setas shiitake del cultivo comunal. // Jose Lores

Y es que las iniciativas de la comunidad de montes de Couso son pioneras, no solo en la promoción del uso multifuncional del espacio forestal para generar riqueza y conservar los valores ambientales, sino también a la hora de desarrollar proyectos pensados para el bienestar de los vecinos. La entidad ha eliminado hectáreas de eucalipto en beneficio de las especies autóctonas para evitar incendios; ha creado cultivos como las setas shiitake o los frutos rojos que, tras varios años de experimentos, ya ofrecen beneficios; han creado espacios como el Bosque da Memoria, donde se puede recordar a los seres queridos que ya no están con árboles y placas; han convertido una antigua presa de regadío en piscina vecina; recuperado el campo de fútbol de la parroquia después de 34 años de abandono y un sinfín de ideas “sempre pensadas para o beneficio colectivo”.

Sus propuestas son valoradas a nivel internacional y, por supuesto, en el ámbito europeo y estatal. Sus dirigentes han presentado sus proyectos en jornadas divulgativas organizadas en lugares como San Marino o Segovia.

Compartir el artículo

stats