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Faro de Vigo

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Freno al servicio de bicis compartidas en la "raia" por la falta de microchips

Presentación del proyecto de préstamo de bicis compartidas de las eurociudades.

La crisis de los microchips también llega al territorio transfronterizo del Miño. Y es que el proyecto de préstamo de bicicletas impulsado por la Agrupación Europea de Cooperación Territorial del Río Miño (AECT) para las eurociudades de la raia está paralizado desde hace meses y a la espera de los elementos que hacen funcionar el software del sistema de bicis compartidas sin que la empresa suministradora pueda concretar una previsión en la fecha de entrega. Según explica el vicedirector de la AECT, Uxío Benítez, todos los trámites burocráticos para el despegue del proyecto (los permisos municipales, los seguros y coberturas, el contrato de mantenimiento y también el reglamento de uso en cada uno de los municipios) estaban ya resueltos para poner en marcha el servicio en la fecha prevista, a principios del pasado verano, pero la situación de escasez de microchips a nivel global hizo que el proyecto no tenga visos de salir adelante a corto plazo.

Desde la AECT explican que la presión sobre la concesionaria de las bicicletas (la empresa Soltráfego, responsable del servicio que ya funciona en ciudades como Lisboa u Oporto), “es total”, pero reconoce que la demanda excesiva a nivel mundial sumada a una oferta escasa está paralizando no solo proyectos como el del Miño transfronterizo, sino también parte de la actividad de grandes empresas, como la propia Stellantis Vigo, que vienen sufriendo retrasos de meses en su producción.

Ante esto, el responsable de la AECT reconoce que las prioridades en el abastecimiento de estos microchips, de haber suministro en algún momento, serán para las grandes marcas, por lo que pide paciencia tanto a los usuarios que están interesados en el servicio de préstamo de las bicicletas, como a los concellos implicados, que veían la iniciativa como un modo de completar su oferta turística y también una forma de facilitar la movilidad sostenible a sus vecinos. Desde la AECT se insiste, en todo caso, en que tan pronto haya posibilidad, el servicio compartido de bicicletas en la raia será una realidad.

Comunicar ambas orillas

Hay que recordar que este servicio de préstamo fuera ideado para comunicar de forma sostenible las orillas del Miño y los cascos urbanos de las eurociudades Tui-Valença, Tomiño-Cerveira y Salvaterra-Monçao, lugares donde se instalarán las estaciones de intercambio de las nuevas bicicletas transfronterizas.

Se trata de una iniciativa piloto pionera en la frontera ibérica para potenciar la movilidad suave, o lo que es lo mismo, el uso alternativo a los vehículos a motor, y se enmarca dentro del plan de Movilidad Transfronteriza Sostenible promovido por la Diputación de Pontevedra. Así, cuando la crisis de los microchips amaine y el servicio se pueda poner en marcha, habrá 42 bicicletas repartidas en grupos de siete para cada municipio de las eurocidades. Se podrán utilizar a través de una aplicación virtual que permitirá el desbloqueo de la bici previo registro. Cada una tendrá un sistema de localización mediante GPS por el que estará permanentemente localizada. Las bases de la recogida e intercambio no dispondrán de anclajes físicos.

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