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Rosquillas de marca y sin puestos

Las confiterías de Ponteareas, con registro de calidad, claman por el regreso de las romerías

Una trabajadora de Confitería Ancla, en Ribadetea, almacena las rosquillas para envasar. | // ANXO GUTIÉRREZ

El dulce más característico de Ponteareas, con marca de garantía de calidad registrada “Rosquillas de Ponteareas” desde 2012, regresa muy lentamente a los puestos de venta ambulante, a la misma velocidad que vuelven las romerías y fiestas populares. Sin embargo, el retorno es aún muy tímido y coincidente con la despedida del verano; su época de más ventas antaño.

La vuelta de las rosquillas a los mercados y fiestas es además desigual en los ayuntamientos gallegos. Este mes, en la romería de A Franqueira, en A Cañiza, no se permitió colocar puestos de rosquillas pero sí se pudo en Os Milagros, en Ourense. “Será la que nos salve el mes, nuestros vendedores a veces no saben hasta el día antes si colocarán puesto o no” explica Amado Sobral, de confitería Ancla, en la que trabajan 14 personas, ahora acogidas a un ERTE. “Nosotros no estamos en el centro urbano, estamos en una parroquia, en Ribadetea, así que nuestras ventas se limitan prácticamente al fin de semana, porque abrimos sábados y domingos, así que la caída de ventas llegó a rozar el 100%”, apunta Sobral, crítico con decisiones de algunos ayuntamientos de permitir “puestos de embutido, quesos y pan pero no de rosquillas en sus mercados” .

Sin prácticamente verbenas ni procesiones, las ventas para los vendedores autónomos se han limitado a la salida de las misas. “Al haber solo misa un vendedor nos compra unos 20 paquetes, cuando antes nos encargaba más de una caja”, explica Jesús Regueira, de confitería Troncoso, en la calle Esperanza, en la que trabajan tres autónomos, ahora a media jornada. “Nuestras ventas han caído un 75%y las ayudas cada vez son menos”, lamenta.

Por su parte, Confitería Regino, en la calle Reveriano Soutullo, estima una caída de sus ventas del 50%. “Nos ha salvado de una caída mayor el aumento de visitantes que hemos tenido en Galicia este verano”, dice Antonio Salas, gerente de Confitería Regino que también vende sus rosquillas en pequeños supermercados.

Dinguilindín, en la Praza Maior, es la única confitería, de las cuatro acogidas a la marca de calidad Rosquillas de Ponteareas, que no se ve afectada por la ausencia de romerías. “Nosotros solo vendemos en la tienda y somos la quinta generación que elaboramos la misma receta artesanalmente”, comenta el gerente.

Venta online

De las cuatro, la única confitería que se ha lanzado a la venta online de rosquillas ha sido Ancla, a través de su página web. Sin embargo, los pedidos son aún muy puntuales. “Las rosquillas las compramos como los helados, porque nos entran por los ojos, por eso necesitamos los puestos de venta ambulantes”, explica Amado Sobral.

Ponteareas está en fiestas patronales este mes. En las pasadas fiestas de los Remedios no hubo puestos de venta de rosquillas. El Concello asegura que sí los permitió pero, al no celebrarse procesión ni verbenas, fueron los propios vendedores quienes desistieron de instalar sus puestos. De nuevo, en las fiestas de San Miguel, festivo local el 29 de septiembre, estará permitida la instalación de puestos de rosquillas. Si los habrá o no, está por ver.

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