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Las mascarillas, nunca por el WC

La pandemia se cuela en los atascos de las tuberías,que cuestan 13.000 euros al año a los vecinos de Nigrán | El Concello lanza una campaña en aseos públicos y bares

Depositar mascarillas o guantes en el WC contribuye a atascar el saneamiento.

Depositar mascarillas o guantes en el WC contribuye a atascar el saneamiento.

Las cloacas son barómetro de la evolución del consumo humano y también pueden serlo del COVID. No solo a la hora de controlar la evolución de los contagios, sino también a la hora de encender las alertas sobre el mal uso de los desechos de la pandemia. Mientras diversos científicos recomiendan fijarse en las aguas fecales para detectar nuevos brotes y algunas investigaciones apuntan a la posibilidad de la transmisión del virus a través de los desagües, las cañerías son testigos mudos de la presencia cada vez mayor de mascarillas y guantes.

Las toallitas húmedas se han convertido en el gran problema del saneamiento a nivel mundial y, desde la irrupción del coronavirus, los materiales contra los contagios están cada vez más presentes en los atascos de las tuberías. Así lo constata el Concello de Nigrán y la concesionaria del servicio, Aqualia. Juntos han puesto en marcha una campaña de concienciación del uso correcto del inodoro para evitar colapsos de la red de saneamiento. Hasta 13.000 euros al año cuesta a los vecinos de Nigrán el desatasco de tuberías a causa de los artículos que no deben tirarse al retrete. Las toallitas, compresas, tampones, bastoncillos... y ahora también mascarillas y guantes, apuntan técnicos del servicio.

Dirigentes de OValmi y alcalde colocan las pegatinas en un baño público.

Las toallitas no son biodegradables, por mucho que lo ponga en el envase. No lo son”, recalcan desde la adjudicataria. Tampoco los protectores faciales con los que convivimos desde hace más de un año. Unas pegatinas a todo color con instrucciones explicarán a los vecinos dónde tirar cada tipo de producto en los aseos de edificios públicos y colegios, así como en los baños de bares y restaurantes.

La Asociación de Empresarios do Val Miñor (OValmi) colabora en la iniciativa. Su propio presidente, José González Goce, admitió que los atrancos son un gran problema para la hostelería, donde “es muy habitual tener que desatascar los inodoros por uso incorrecto”. El alcalde apunta a la necesidad de concienciar “porque cada vez hay más problemas en el saneamiento asociados al consumo doméstico, cuando históricamente el principal problema de contaminación venía de los vertidos industriales”. Desde Aqualia, lamentan “la tendencia generalizada al mal uso de los productos que no deben tirarse al váter, de manera que producen notables acumulaciones y tapones que implican sobrecostes técnicos y económicos.

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