El cortometraje “Monte Bravo”, de la directora Noelia Muíño (O Pino, A Coruña, 1992) fue el ganador de la XVIII edición del Festival de Cans, obteniendo dos de los principales premios: Mejor Película y Mejor Dirección.

La cinta cuenta la historia de una niña de un pueblo gallego en la posguerra. Un día, mientras juega, ve o cree ver a un hombre lobo. Decide buscarlo junto a su hermano. Esa búsqueda los sumerge en una relación llena de soledad, alegría y miedo.

La película “Deux Options” de Gon Caride también ganó dos premios: Mejor Guion y Mejor Actor, compartidos por los actores Jan Soja y Noël Faur. El jurado valoró el “desarrollo ingenioso y rico en recursos”. El corto presenta a un inmigrante que tiene que afrontar la realidad del racismo en Francia, uno de los países donde vivió el cineasta vigués Gon Caride.

El jurado de los vecinos apostó por "Cineris", de Carlos A. Quirós

También el corto de animación “Fogar sen figar”’, de Alberto García, ganó dos premios: Mejor Banda Sonora –firmada por Víctor García– y Mejor Cortometraje de Animación. Alberto García tiene tres premios Goya en su haber. La intérprete Lidia Veiga ganó el premio a Mejor Actriz por su interpretación en “O que queda de nós”.

Fotografía

La lista de premios del jurado de la sección de Ficción y Animación se completa con los premios a la Mejor Fotografía, otorgados a Marcos do Vilar por su trabajo en “Cabelo” y la mención al actor Ángel López por su actuación en “Hai unha virxe aí arriba ”

El premio del Jurado de Residentes fue para “Cineris”, de Carlos A. Quirós. Los vecinos de Cans que este año evaluaron los cortometrajes participantes destacaron “la forma en que el corto acerca al público, haciendo uso del humor negro, un tema como la muerte de una persona”.

Las películas a concurso fueron proyectadas en dobles sesiones de mañana y de tarde. En el certamen participaron 15 cortometrajes, en muchos de los casos realizadas por cineastas con una interesante trayectoria internacional y premiados en algunos de los festivales más prestigiosos, destaca la organización del festival. En la sección FuraCans participaron 10 cortometrajes con una apuesta por narrativas no convencionales.

Jorge Coira ya tiene su estrella en el torreiro

Por lo demás, y a pesar de las restricciones COVID, el día grande contó con una importante afluencia de visitantes. La jornada se estructuró alrededor de la proyección de los cortometrajes de las principales categorías a competición –ficción, animación y FuraCans–.

Ian Gibson

También tuvo lugar un coloquio con el director Jorge Coira al fallar, debido a un fallecimiento próximo, el director brasileño Kleber Mendonça Filho. Coira también puso su estrella en el torreiro donde desde el viernes esta colocada la del hispanista Ian Gibson, una de las grandes personalidades que pasó por Cans este año y cuyo interés sobrepasó al de los cinéfilos y cinéfilas.

Ayer la sección Correspondencias se presentó con un avance del diálogo fílmico entre el realizador gallego Eloy Domínguez y el colombiano Samuel Moreno. Fue construido de manera epistolar, con imágenes de ida y vuelta, desde el confinamiento de 2020. El proyecto Correspondencias surgió para generar un puente entre cineastas gallegos y latinoamericanos. Como hizo el cine epistolar entre Galicia y América de la década de 1950, le dará visibilidad a cartas filmadas de ida y vuelta entre realizadores de diversos países.

Tras la entrega de premios, en un emotivo acto, tuvo lugar el concierto de cierre a cargo de la cantante gallega Sés que reunió a numerosas personas incondicionales de su música.