El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (antes Fomento) inició ayer las obras de asfaltado de todo el tramo urbano de la Nacional 120, a su paso por A Cañiza, cuyo desgaste se aceleró con el desvío por dicha vía del tráfico de la A-52 durante los tres meses que permaneció cerrado el túnel de O Folgoso, a principios de año. Ayer comenzaron las obras, por lo que, desde el Concello, informan que queda prohibido aparcar en ambos márgenes de toda la calle Progreso hasta el próximo viernes, 20 de agosto.

El Gobierno central invierte en esta actuación 800.000 euros, tal y como le comunicó el secretario general de Infraestructuras, Sergio Vázquez, al alcalde, Luis Piña, durante una reunión de trabajo que tuvo lugar en Madrid a finales de julio.

Desde la apertura del túnel de O Folgoso en mayo, el regidor de A Cañiza notificó oficialmente a la Secretaría de Estado de Transportes, a la Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia y en Pontevedra, a la Delegación del Gobierno de España en Galicia y a la Subdelegación de Pontevedra, el estado intransitable del firme de la N-120 en su travesía del casco urbano de A Cañiza, consecuencia del cierre del túnel de la A-52 Rías Baixas en sentido Vigo-Ourense.

Dicho cierre obligó a desviar todo el tráfico de la autovía por la N-120, ocasionando un importante deterioro de la calzada, que no estaba preparada para absorber tal volumen y densidad de tráfico.

Demandas para Ponteareas

Apenas tres meses después de la apertura del túnel, Fomento inicia los trabajos de reposición del firme, lo que ha revertido en felicitaciones por parte de la Plataforma N-120 hacia el alcalde, Luis Piña, “por la magnífica gestión que llevó a cabo” en favor de esta carretera. No obstante, desde la plataforma exigen el mismo tratamiento para la reforma de la N-120 a su paso por Ponteareas, una demanda histórica cuyo proyecto todavía no ha sido expuesto públicamente.