Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una tradición viva desde el Medievo

Una mujer porta en procesión un ataúd cerrado, en 1951.

Una mujer porta en procesión un ataúd cerrado, en 1951. FDV

Santa Marta de Ribarteme no tendrá hoy, por segundo año consecutivo, procesión de ataúdes por el COVID-19. El cura titular de la parroquia prohibió el alquiler de los féretros y el cobro por el porteo de ofrecidos durante la procesión, pero no podrán materializarse las nuevas normas al no celebrarse. Los vecinos piden la continuidad de la procesión en su formato original una vez que se retome. Los historiadores sitúan su origen en la Edad Media y nunca antes de la pandemia se había suspendido.

Los testimonios orales sitúan la procesión de ataúdes de vivos como agradecimiento a Santa Marta de Ribarteme en la Edad Media y, según los investigadores de la Asociación de Patronos de Santa Marta ,“ni siquiera un incendio de la iglesia en 1939, recién concluida la Guerra Civil y a 4 días de la romería, impidió su celebración”. Únicamente la pandemia del COVID-19 se ha interpuesto, el año pasado y de nuevo este, en la salida de la procesión de los féretros. Por eso los vecinos defienden su continuidad cuando la situación sanitaria lo permita.

Cambios en la procesión

El cura titular de Santa Marta de Ribarteme, sustituido por otro párroco desde hace un año tras las protestas de muchos vecinos por las decisiones que implantó a su llegada, ha impuesto al menos dos prohibiciones para la continuidad de esta procesión: la imposibilidad de alquilar los ataúdes a personas ofrecidas y la prohibición de cobrar por el porteo durante la hora que, aproximadamente, se prolonga la procesión.

No obstante, esos últimos cambios anunciados no han llegado a materializarse al no haberse podido celebrar la procesión por la pandemia desde que el sacerdote anunció los límites que, según considera, “persiguen evitar que la procesión se convierta en un carnaval”.

Seis féretros salen en la procesión de de Santa Marta de Ribarteme MARTA G. BREA

La romería ha ido evolucionando con el paso de los siglos, desde 1700, año de la primera referencia escrita a la devoción por Santa Marta en As Neves. Por eso, el Obispado de Tui-Vigo considera que este parón obligado por la pandemia debe ser aprovechado “para reflexionar acerca de cómo purificar y mejorar en el futuro, el culto y la verdadera devoción a Santa Marta”.

Fue en la madrugada del 25 de julio de 1939 cuando el templo de Santa Marta de Ribarteme había quedado reducido a cenizas y todos los enseres que albergaba calcinados, incluidas todas las sagradas formas y la imagen de la santa. “Los feligreses, lejos de amilanarse, unidos y confiados a su protectora Santa Marta, desarrollaron una actividad febril con 40 aserradores desplazados a los montes el mismo 25 de julio, logrando festejar la romería en su día”, han descubierto con sorpresa los historiadores de esta romería en los antiguos documentos que se conservan. Los nevenses de entonces, a pesar del agotamiento de la Guerra Civil, “improvisaron altares, trajeron imágenes de la iglesia de Santiago y sacaron en procesión la ampliación de una fotografía de Santa Marta, ante la imposibilidad de contar con una nueva santa”, explican los estudiosos de esta tradición.

Su supervivencia inquebrantable superando las dificultades es uno de los motivos por los que los vecinos piden su continuidad en el formato que recuerdan la procesión los más ancianos de la parroquia.

Hoy, seis misas, música y ‘pulpeiro’

La Romería de Santa Marta de Ribarteme fue declarada de Interés Turístico de Galicia en febrero de 2020 pero desde que goza de ese reconocimiento no ha podido celebrarse todavía por el COVID. Tampoco hoy los devotos de la abogada “de los imposibles” podrán vivir su ancestral procesión de los ataúdes. Y es que es precisamente la singularidad de la procesión con cajas mortuorias en las que se introducen las personas desesperadas por sanar lo que la convierte, además de en un acto religioso de fe, en un atractivo turístico para los visitantes del Condado en el mes de julio que hoy no podrán contemplar.

En Ribarteme no habrá este mediodía procesión pero sí misas cada hora, de 8.00 a 12.00 horas y a las 19.00 horas. Actuará la Banda de Música Popular de Rubiós a las 18.00 y a las 20.00 horas. Habrá puestos de feria y pulpeiro.

Compartir el artículo

stats