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Buscar luz para una joya

La Asociación O Sorriso de Daniel impulsa un estudio sobre el monasterio de Albeos

Un momento de la limpieza realizada este pasado domingo.

Un momento de la limpieza realizada este pasado domingo. A.R.

Con dos desbrozadoras, algún cortasetos y las manos, solo seis componentes de la Asociación de Amigos del Románico O Sorriso de Daniel, desbrozaron las ruinas del viejo monasterio románico de Albeos, en Crecente.

Explica Carmen Varela, secretaria de esta organización, que este año por la pandemia no se quiso hacer una convocatoria pública pero que se pretendía eliminar la maleza de las viejas paredes. “Trabajamos durante horas, en la parte exterior valiéndonos de dos desbrozadoras y por dentro con la manos, arrancando raíces para evitar que vuelvan a crecer, o por lo menos que tarden un poco más”.

No es la primera vez que esta entidad privada y sin ánimo de lucro se acerca a Crecente para intentar buscar luz para esta joya del románico. Lo hacen con permiso de la propiedad, una familia que reside en Inglaterra y que heredó las piedras de sus progenitores, que tampoco vivían en Crecente.

La Asociación no solo quiere iluminar las ruinas sacando las malas hierbas que crecen a su alrededor, sino que pretende escudriñar en la historia de este recinto del que queda mucho por saber. Ese es el motivo por el que impulsan una intervención arqueológica “que pueda resolver algunas incógnitas sobre este edificio” y con el que contarán con la Universidad de Vigo (Campus de Ourense) y el arqueólogo Víctor Muñiz.

Un momento del desbroce. Gabino Porto

La intervención, para la que buscan presupuesto, trataría de conocer más datos sobre la planta del edificio e incluso la localización de algunas imágenes que fueron enterradas alrededor con permiso del Obispado, se supone para evitar su sustracción en el momento en que el edificio comenzó a deteriorarse. “Existe documentación de que esto fue así, pero no sabemos como eran esas imágenes, si fuesen de madera no existirían pero si fuesen de piedra podrían localizarse”, explica Carmen. “Ni la Diputación ni el Concello de Crecente quieren respaldarnos en este estudio, estamos esperando respuesta de la Xunta”, indica la secretaria de O Sorriso.

Los monasterio se cree que fue construido en el siglo X, y sería de monjas benedictinas. El convento fue fundado por el obispo Hemoicio, tío de San Paio, el santo natural de Albeos que fue martirizado cuando solo tenía 14 años.

Los restos que se conservan son una construcción rectangular con anexos en el lado norte que presentan un tímpano decorado con una flor o cruz similar a la existente en la iglesia de Santiago de Bembrive en Vigo y en otras de Portugal. Al otro lado del tímpano se observa un magnífico Pantocrator rodeado por dos ángeles y sostenido por dos impostas decoradas. En la fachada además está la puerta formada por un arco de medio punto y una ventana abocinada sobre el nombrado arco. Flanquean la entrada dos altas columnas adosadas con decoraciones vegetales en los capiteles. En la parte trasera se aprecia lo que fue un arco apuntado con una ventana más reciente que la frontal.

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