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Récord de aspirantes a socorristas en las playas de Baiona y Nigrán

Un total de 80 personas se disputarán la próxima semana las 31 plazas que oferta la Mancomunidade | El organismo confía en que al fin este verano no queden vacantes

Los puestos de vigilancia como este de Panxón permanecerán vacíos hasta el 1 de julio. |   // RICARDO GROBAS

Los puestos de vigilancia como este de Panxón permanecerán vacíos hasta el 1 de julio. | // RICARDO GROBAS

Faltan once días para que arranque el verano y la Mancomunidade do Val Miñor ha puesto en marcha el proceso selectivo para dotar a las playas de Baiona y Nigrán de servicio de salvamento. Una odisea que en los últimos años no logró cubrir las plazas ofertadas pese a realizar hasta tres convocatorias públicas sin éxito, pero que esta vez podría acabar con final feliz antes de lo esperado. Y es que nunca tantos aspirantes se habían disputado las vacantes. Un total de 80 personas realizarán las pruebas el próximo miércoles, día 16, para acceder a los 31 puestos de socorrista que oferta el organismo comarcal.

Hasta tres convocatorias públicas se realizaron en los últimos años sin completar la plantilla prevista

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La cifra desata el optimismo en los gobiernos municipales de Baiona y Nigrán después de varios veranos repartiéndose en torno a la mitad de las plazas previstas para garantizar con dificultad la seguridad de los bañistas en sus concurridos arenales. Y eso que en 2019 la Mancomunidade subió un 12% los sueldos para atraer más profesionales. Pero la temporalidad de un servicio que tan solo está activo dos meses al año en el Val Miñor, frente a los tres que ofrecen otros municipios como Vigo, y el alto coste económico del título requerido, que ronda los 1.300 euros, frenaron hasta ahora el interés por acceder a estos empleos.

Para solventar estos obstáculos, el Concello de Nigrán organizó el pasado verano un curso gratuito y fueron ocho los vecinos que obtuvieron el diploma oficial en septiembre. “Es posible que esta promoción de nuevos socorristas nigraneses contribuya a completar al fin las 31 plazas que ofertamos”, destaca su alcalde, Juan González. Como también podría influir el desempleo que la crisis sanitaria ha desatado. Sea cual sea la causa de la oleada de candidatos, los municipios costeros del Miñor esperan completar la plantilla la próxima semana y activar el servicio el 1 de julio, sin tener que recurrir a nuevas convocatorias públicas abiertas en busca de más profesionales.

Ocho vecinos de Nigrán obtuvieron el título el verano pasado en un curso gratuito organizado por el Concello

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Los socorristas que finalmente firmen los contratos percibirán un salario de 1.296 euros al mes, mientras que el coordinador del servicio cobrará 1.410, según la tabla que plantea la Mancomunidade. Las mismas cantidades desde 2019.

Las pruebas servirán al Ayuntamiento de Nigrán para testar si su iniciativa de formar a un grupo de vecinos en la materia con una inversión de 15.000 euros ha servido para completar el cuadro de personal en las playas y para valorar si organiza o no nuevos cursos.

Baiona necesita 14 vigilantes para izar sus 6 banderas azules


Baiona ha batido este año su récord de banderas azules con una para cada una de sus seis playas. Después de no solicitarlas en 2020 precisamente por las dificultades para dotarlas de socorristas, la candidatura que el Concello ha presentado este año ha convencido a la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac), que ha valorado la calidad de las aguas y los servicios de los arenales de A Ladeira, Santa Marta, A Ribeira, A Barbeira, Os Frades y A Concheira. Otra cosa es que finalmente el Ayuntamiento pueda izar los distintivos de calidad. Para hacerlo, necesita un total de 14 socorristas en exclusiva, dos en las urbanas y cuatro en A Ladeira, que dispone de dos puestos de vigilancia. Así lo exigen los requisitos que impone la Adeac. Si el proceso selectivo termina sin que se cubran todas las plazas y los municipios de Baiona y Nigrán se ven obligados a repartirse menos de los 31 vigilantes previstos, habrá que elegir. No será un problema para el gobierno municipal, asegura el alcalde, Carlos Gómez. “Procuraremos poner las seis banderas azules, pero si no podemos pondremos dos y si no, ninguna”, dijo ayer. “Para nosotros la prioridad es la seguridad de los bañistas, por eso el año pasado añadimos un puesto en A Ladeira que salvó la vida a una persona”, añade el regidor.

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