El temor a que el cierre de la Praza Rosalía de Castro al tráfico afecte negativamente a los negocios de la zona crece y una veintena de comerciantes y empresarios se han dirigido por escrito al alcalde, Francisco Ferreira, para solicitarle una reunión urgente. Un total de diecisiete afectados firman un texto presentado por registro en el que recuerdan que “muchos puestos de trabajo y familias enteras dependen, para poder trabajar, de unas condiciones mínimas de movilidad, aparcamiento, etc, que pueden se perfectamente compatibles con una humanización racional”.

El alcalde afirma que el acceso rodado para cargar compras, dejar o recoger personas “no será un problema”

Todavía no los ha convocado, pero el regidor asegura que la humanización de la zona “se llevará a cabo con el mayor consenso posible” y que los afectados dispondrán de toda la información que precisen. Afirma, asimismo, que el acceso rodado para cargar compras, dejar o recoger personas “no será un problema”. En cualquier caso, resta importancia a las críticas porque, recalca, no representan a la mayoría, ya que “hemos hablado con buena parte de los negocios y les ha gustado la idea”.

40 plazas de aparcamiento menos

El gobierno municipal anunció recientemente su intención de transformar el espacio urbano de 1.591 metros cuadrados en el que se ubican medio centenar de negocios, puestos de la plaza de abastos incluidos, en un espacio de encuentro vecinal con zonas de arbolado y sombra y mobiliario urbano para el disfrute público. Se eliminarán para ello las 40 plazas de aparcamiento disponibles y se desviará la circulación rodada hacia el río Miñor, por el parking creado hace dos años en dirección al antiguo matadero.

Ante la inquietud generada en el entorno, el grupo municipal de Manifesto Miñor se reunió la pasada semana con los afectados para mostrarles su apoyo y ayudarlos a canalizar sus quejas ante la Administración municipal. Su portavoz, Antonio Araúxo, presentó incluso una propuesta al pleno del pasado jueves para solicitar al equipo de gobierno que abra el diálogo con los propietarios de negocios.

El anteproyecto, ya presentado a la Diputación, estima la inversión en torno a los 800.000 euros

El anteproyecto aspira a las subvenciones del recientemente presentado Plan Reacpon de la Diputación, que acudirá a crédito para inyectar 20 millones de euros a los ayuntamientos con el fin de desarrollar iniciativas singulares que ayuden a la recuperación post-COVID. Ferreira confirma que ha sido presentado ya ante el organismo provincial , “que puede subvencionar hasta el 90% del proyecto”. El borrador estima entre 700.000 y 800.000 euros las obras, aunque todavía está pendiente la redacción del proyecto definitivo.

El asunto provocó un tenso debate en la última sesión plenaria entre el alcalde y Araúxo, que insistió en la necesidad de dialogar con todas las partes afectadas.