El nivel máximo de alerta por COVID-19 en el que entra esta noche el Concello de Mos supone un nuevo varapalo para la hostelería, que se ve obligada a cerrar sus puertas de nuevo hasta nuevo aviso. Es por ello que, con el fin de compensar las próximas pérdidas económicas, la Comisión de Seguimiento de la Evolución de la Pandemia celebrada ayer en el Ayuntamiento ha acordado la puesta en marcha de un Plan Municipal de Apoyo a la Hostelería.

La alcaldesa, Nidia Arévalo, explica que se trata de un programa que incluye una línea de ayudas para indemnizar a los hosteleros que quedaron fuera del Plan de Rescate de la Xunta y otra línea de subvenciones directas a los 75 negocios del sector existentes en Mos.

La primera, destinada a completar el plan autonómico, está dotada con 25.000 euros; mientras que la segunda contempla ayudas directas de 1.000 euros a los 75 hosteleros de Mos, sumando 75.000 euros.

En total, el Concello de Mos repartirá 100.000 euros que pretenden “hacer una contribución a la supervivencia de estos negocios que tan mal lo están pasando desde el inicio de la pandemia y que ahora, con este nuevo cierre local, se encuentran ya desesperados, como es lógico”, comenta Arévalo.

A este Plan Municipal de Apoyo a la Hostelería hay que sumar otras iniciativas puestas en marcha por el Concello el año pasado para aliviar las pérdidas ocasionadas por los sucesivos cierres, como la exención de tasas de agua, basura y vados, que se aplicaron de oficio a todos los negocios mosenes de este sector y ya se hicieron efectivas en el primer recibo de 2021, sin tener que ser solicitada expresamente por los titulares. El Concello repartió ademas medidores de CO2, obligatorios por decreto de la Xunta, entre los establecimientos.

Cribado con 6 positivos

Ahora, los 75 hosteleros de Mos deberán volver a bajar la persiana hasta que los contagios no descienden a los niveles indicados por el Sergas. Para ello, esta semana se realizó un cribado en el pabellón Óscar Pereiro para localizar personas asintomáticas. De los 5.000 vecinos convocados, se detectaron 6 casos positivos de coronavirus.

Además del cierre total de la hostelería, el Concello de Mos queda cerrado perimetralmente, no se permiten las reuniones de no convivientes, se suspenden las actividades en los centros sociales y se recupera el toque de queda, con limitación de movilidad entre las 23.00 y las 6.00 horas.