La concesionaria del saneamiento de Nigrán, Aqualia, inició ayer la renovación de 580 metros de tuberías de impulsión en el entorno de A Foz do Miñor para acabar definitivamente con los vertidos. Las obras tienen un coste de 108.150 euros y se prolongarán durante un mes. El tubo de impulsión discurre paralelo al del alcantarillado y está deteriorado, por lo que requería constantes reparaciones.