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José Ángel González Goce | Nuevo presidente de la Asociación de Empresarios do Val Miñor

“El reto es lograr que las empresas de Porto do Molle se integren en la red local”

“Se castiga a la hostelería cuando somos la solución para que la gente no se reúna tanto en las casas”, asegura

José Ángel Goce, en la sede de OValmi en Nigrán.   | // ALBA VILLAR

José Ángel Goce, en la sede de OValmi en Nigrán. | // ALBA VILLAR

En el peor momento para el comercio y la hostelería, José Ángel González Goce se pone al frente de la Asociación de Empresarios do Val Miñor (OValmi), nombrado por aclamación como líder de la única candidatura que se presentó a las elecciones. Pese a la experiencia que le ofrece más de una década en puestos directivos del colectivo, no puede evitar la incertidumbre y la desazón de una crisis que dejará a muchos de los pequeños negocios de la comarca por el camino. Su reto es luchar para evitarlo en la medida de lo posible y su receta consiste en fomentar la unión entre los autónomos miñoranos y concienciar a los vecinos de Baiona, Nigrán y Gondomar de las ventajas que les ofrece el comercio de proximidad.

–¿Por qué ha dado este paso?

–Me he visto en la responsabilidad. Mi antecesor, José Luis Froiz, al que todos en la asociación estamos muy agradecidos, ha decidido descansar. O tomaba las riendas o cerrábamos OValmi.

–Usted es hostelero de larga trayectoria y su sector es uno de los más castigados.

–Somos los grandes damnificados. Somos los Amancio Ortega de la pandemia, los que más dinero hemos puesto en esta película de terror. Se castiga a la hostelería cuando somos la solución para que la gente no se reúna tanto en las casas y tenemos un control de distancias y mascarillas en nuestros espacios que no se tiene en ningún otro sitio. Nosotros no somos los responsables de todo esto y creemos que nos han discriminado frente a otros sectores como el metal. Si tenemos un contagiado nos cierran automáticamente, eso no pasa en una fábrica.

"Tenemos que conseguir potenciar el afecto, el cariño por lo que tenemos alrededor, para que la gente elija el comercio y la hostelería locales"

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–Peor todavía lo tiene el ocio nocturno.

–Sin duda. Los locales de copas son menos numerosos que los bares y restaurantes en el Val Miñor pero creemos que hay que indemnizarlos al 100% por todo el tiempo que han tenido que permanecer cerrados.

–En una comarca turística como el Val Miñor ¿es la hostelería la que sostiene la economía?

–Somos 400 empresas del sector que también creamos empleo indirecto en alimentación, distribución de bebidas, etc. De los 400 socios de OValmi, 100 son hosteleros. Tenemos mucho peso sí, pero también el pequeño comercio, que también ha sido muy perjudicado.

–¿Hay forma de revertir la situación para los negocios de proximidad?

–Tenemos que conseguir potenciar el afecto, el cariño por lo que tenemos alrededor, para que la gente elija el comercio y la hostelería locales. Y entre nosotros tenemos que estar más unidos, como el naval, el metal. Llevamos años tragando con todo, la prohibición del tabaco, ahora los medidores de CO2... El que no llora no mama y a nosotros nos cuesta mucho llorar. Trenemos que unirnos, si le va bien a uno nos irá bien a todos.

–Sin embargo, hay cuatro asociaciones de empresarios en el Val Miñor: OValmi, Aceba en Baiona, Coemsa en Sabarís y A Pasaxe.

–Todos colaboramos con todos. Lo que quiero decir es que queremos integrar más asociados, sean grandes o pequeñas empresas.

"Somos atractivos para cualquier empresa, de hecho tenemos cada vez más socios de fuera del Val Miñor. 30 son de Vigo"

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–¿Se refiere a grandes plantas como las de Porto do Molle?

–Por ejemplo. Solo 6 de las 125 empresas que trabajan en el parque empresarial de Nigrán forman parte de OValmi y nuestro reto es conseguir que se asocien, que se integren en esta red de la economía local. Tenemos que concienciarnos de que todos dependemos de todos. En una de esas fábricas a lo mejor se fabrica una pieza que acaba en el próximo coche que yo me compre. Es un círculo cerrado. El objetivo es aumentar el número de asociados.

–¿Qué ventajas ofrecen?

–Hacemos campañas dirigidas a la hostelería y el comercio, asesoramos jurídica y administrativamente a las empresas sobre todo respecto a las subvenciones a las que pueden optar o sobre las normativas a las que deben adaptarse, algo muy útil últimamente con las restricciones. También ofrecemos formación para empresarios y empleados, contactos de networking que recuperaremos pronto y acabamos de retomar la bolsa de empleo para cubrir las ofertas de trabajo de los socios. Somos atractivos para cualquier empresa, de hecho tenemos cada vez más socios de fuera del Val Miñor. Treinta son de Vigo.

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