Siniestro total. Así quedó el VW Golf del parque móvil de la Policía Local de O Porriño, tras sufrir un aparatoso accidente en la parroquia de Pontellas. El coche colisionó contra un muro de piedra, cierre de una finca, y el impacto fue de tal envergadura que la pared se vino abajo. Por fortuna, los agentes que iban en el vehículo policial salieron ilesos del siniestro y están bien.

Según informa el concello de O Porriño, los hechos ocurrieron hace una semana, concretamente el pasado miércoles 28 de abril, a última hora de la tarde. Dos miembros de la Policía Local del municipio pontevedrés tuvieron que dejar de manera imprevista las labores de control que estaban realizando en la salida de la AP-9, situada en la parroquia de Torneiros. Y es que uno de los conductores que había sido requerido por los agentes, "decidió saltarse el control" y emprender una huida en su turismo.

Cinco kilómetros de persecución

La patrulla, que había percibido "un comportamiento anómalo" del sospechoso, inició enseguida una persecución en su vehículo policial. El seguimiento se produjo a gran velocidad, y después de recorrer unos cinco kilómetros, a la altura de Pontellas, el agente que conducía no pudo evitar que el vehículo se saliese de la vía, y acabase empotrado contra el muro, algo que, finalmente, provocó la fructífera huída del sospechoso.

Desde el concello aseguran que, a pesar del grave destrozo que sufrió el coche, adquirido por renting hace dos años, está "a la espera de peritación, y no se descarta que pueda ser reparado", informaron fuentes municipales.