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“No podemos teletrabajar ni dar clase”

Marta y Mónica Rodríguez, vecinas de Mos.

Marta y Mónica Rodríguez, vecinas de Mos. Anxo Gutiérrez

El teletrabajo o las clases online impuestas por la pandemia se vuelven un verdadero calvario en la mayoría de las zonas rurales sin un acceso a internet de calidad. Es el caso de Tameiga, en Mos, donde la velocidad máxima es de un mega, según explican Marta Rodríguez y Mónica Rodríguez, vecinas de la parroquia. Ninguna puede optar al teletrabajo e incluso les resulta imposible seguir una clase mediante la modalidad online.

Marta estudia una FP de grado superior en Informática y, en la actualidad, está realizando las prácticas. En la empresa, le dieron la opción del teletrabajo como una medida de prevención frente al virus, pero no puede aceptarlo. “Es imposible, puesto que, en casa, hay días que ni siquiera nos llega un mega de velocidad”, lamenta Marta quien, a causa de la mala conexión de que dispone, tiene que optar por la modalidad presencial “sí o sí”.

El suplicio no termina ahí. Cuando llega el momento de seguir una clase online “hay días que ni siquiera puedo acceder al aula virtual y cuando sí accedo o se pierde la imagen o se pierde el audio… Siempre pasa algo”, aclara Mónica Rodríguez, quien también se encuentra estudiando, en este caso, un máster.

En la actualidad, solo el 20% del municipio de Mos dispone de fibra óptica instalada. En el territorio que resta, lo que existe son “redes de cobre en pésimas condiciones y muchas de ellas no se pueden ni utilizar”, según explica el concejal de Nuevas Tecnologías, Leo Costas. Desde 2019 trabaja para que los vecinos de la localidad dispongan de una conexión a internet de calidad. De hecho, Costas explica que “a finales de este año, el 87% de las personas que viven en Mos tendrán acceso a la fibra” gracias a las continuas reuniones que mantuvo con la operadora que se encarga de dicha instalación.

Una "pena"

No obstante, mientras eso no ocurre, Marta y Mónica sienten “auténtica pena por que en los años en los que estamos no tengamos una buena conexión a internet”. Una situación que llevan soportando “toda la vida, desde que tenemos uso de razón”. Explican que “esto no solo influye a la hora de poder teletrabajar o estudiar, también nos dificulta las relaciones sociales con nuestros amigos, por ejemplo, o a la hora de conocer gente”.

Por este motivo, no son pocas las ocasiones en las que las dos hermanas tienen que echar mano de familiares y amigos para poder entregar trabajos o estudiar puesto que, tal y como insisten, “es imposible en casa con la calidad de internet que tenemos”.

Precisamente las amistades de las dos hermanas, que en su mayoría no viven en el rural, se extrañan que tengan esta situación. Es más, “se ríen por no llorar”, explican, “ni que estuviéramos en el siglo XIX”, escuchan.

“Los años que estuve estudiando en Lugo fue cuando noté la diferencia”, señala Mónica Rodríguez, quien recuerda que “al volver los fines de semana a casa parecía que viajaba en el tiempo, porque también entonces era imposible que no se cayera el internet”. Ante la nueva perspectiva del acceso a la fibra óptica, Marta y Mónica claman que están “deseando teletrabajar, seguir una clase online con normalidad, estar en el siglo XXI, en definitiva”.

Confinamiento sin internet

Durante el confinamiento del pasado año, el Concello de Mos tuvo que incluir una partida específica para abastecer de routers 4G a los vecinos del municipio para que pudieran teletrabajar y estudiar en la modalidad online. Costas explica que fue “una ayuda, aunque a veces la conexión también era lenta debido a la saturación de estos routers”. Cuando llegue la fibra al 87% del municipio de Mos, “aliviará además esa saturación, así que el 20% restante también tendrá una mejor calidad de internet”. Costas explica que se encontró con la situación de que las operadoras que tenían el encargo de desplegar la fibra no lo hacían, por lo que “la perspectiva era penosa”. “Trabajamos duramente, con reuniones periódicas, llamadas, comunicaciones” y finalmente sí se cumplirá el acuerdo y a finales de este año el 87% de los vecinos de Mos tendrán acceso a una buena calidad de internet.

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