El Juzgado de Instrucción número 1 de O Porriño, en funciones de guardia, ha abierto diligencias por un delito de homicidio por imprudencia grave contra Alfredo L.R., de 32 años, el vecino de Budiño (Porriño) implicado en el accidente de tráfico en Salceda en el que murieron María Luisa Gondell Soliño, de 38 años, su hija Daniela, de 13, y su hijo Beltrán, de 6, los tres residentes en Salvaterra de Miño. Está pendiente, por tanto, la práctica de diligencias, que será fundamental a la hora de determinar la calificación de los hechos.

También falta por conocerse el resultado de las analíticas de sangre, que revelarán si los efectos del alcohol o las drogas tuvieron algo que ver en el choque mortal, cuyas primeras hipótesis apuntan a que la invasión del carril contrario del Renault Megane conducido por Alfredo L.R. habría provocado el siniestro. Las marcas en la calzada así lo confirmarían, aunque los vehículos quedaron en el carril central, según indicaron a FARO fuentes cercanas al caso.

No obstante, para confirmar esta teoría, el equipo de atestados del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Porriño reconstruirá el suceso. Se trata de un grupo con experiencia en esta materia, el mismo al que ya correspondió indagar en otro grave accidente de tráfico que también causó enorme conmoción: el que en mayo de 2019 se cobró la vida de tres jóvenes redondelanos de 17 años en la autopista AP-9 a su paso por Teis.

  • Así se investiga un accidente como el trágico de Salceda

    Las pesquisas han recaído en el equipo de atestados del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Porriño, un grupo con experiencia en esta materia

Al margen de la investigación de la tragedia, en las comarcas del Condado y A Louriña se siguen sucediendo las muestras de cariño hacia las tres víctimas mortales, como el acto organizado conjuntamente por los Concellos de Salvaterra de Miño, Salceda de Caselas y Porriño. Sus tres alcaldesas, cada una de un color político, se unieron ayer para desplegar una pancarta con un lazo negro en el viaducto de Parderrubias, en la carretera PO-510, cerca del Alto da Brava, donde el pasado viernes por la noche perdieron la vida María Luisa y sus dos hijos menores de edad.

Marta Valcárcel, regidora de Salvaterra, y sus homólogas en Salceda y Porriño, Loli Castiñeira y Eva García de la Torre, junto a representantes de la Policía Local y Protección Civil de Salceda, mostraron así sus condolencias. Al mismo tiempo, Valcárcel avanzó que solicitará a la Conselleira de Infraestructuras e Mobilidade, Ethel Vázquez, una reunión para analizar las condiciones de seguridad de la PO-510, un vial de titularidad autonómica que presenta un alto nivel de siniestralidad.

Por otro lado, en el Colegio Lar de Mos, centro escolar en el que estudiaban la joven Daniela y el pequeño Beltrán, guardó ayer un minuto de silencio en homenaje a las víctimas y activó el protocolo de actuación en situaciones de emergencia. Así, a lo largo de la mañana del día de ayer, el grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias, junto con los miembros del equipo de orientación, estuvieron en contacto con los tutores y profesores de los alumnos y alumnas para asesorarlos en la comunicación de la fatal noticia y la gestión de las emociones.