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La dolorosa y obligada separación en la Raia

"Hay 6.000 trabajadores obligados a utilizar un embudo para cruzar la frontera" Marta G. Brea

Los alcaldes de los municipios de la Raia se juntaron ayer, con trabajadores transfronterizos, por quinta vez en las últimas semanas para reclamar la apertura total de los pasos entre Portugal y España y evitar las graves pérdidas económicas que el cierre está causando a empleados que se tienen que desplazar a diario de un país a otro. En esta ocasión desplegaron una pancarta gigante con el lema Open the border en medio del puente de la Amizade entre Tomiño y Vila Nova de Cerveira. Una amizade, como señaló ayer la regidora de Tomiño, Sandra González, “separada” por las circunstancias. Y es que el acto estuvo marcado por la actuación de la Guardia Nacional Republicana (GNR) de Portugal, que impidió, para sorpresa de los asistentes, juntarse en el medio del puente para realizar un acto simbólico conjunto en el medio del puente.

Los agentes de la Guardia Civil que permanecían en la parte gallega del paso entre Tomiño y Cerveira fueron requeridos por sus homólogos portugueses para que no dejasen pasar a nadie al otro lado de la Raia para evitar que las comitivas lusas y gallegas y portuguesas se encontrasen. Ni siquiera los periodistas pudieron acercarse a la parte lusa. Por lo que ni alcaldes ni trabajadores transfronterizos pudieron juntarse en este acto reivindicativo y tuvieron que saludarse desde la distancia.

La GNR no permitió a la comitiva portuguesa juntarse con la gallega. Marta G. Brea

Sandra González relató que en el Concello están recibiendo a diario decenas de consultas y dudas de gente “desesperada” por esta situación. La alcaldesa tomiñesa recuerda que con la situación actual, en la que únicamente el puente nuevo de Tui está abierto todo el día y el de Salvaterra y Arbo durante solo algunas horas, está provocando que muchos trabajadores se tengan que levantar dos horas antes para ir a su trabajo al tener que desplazarse más kilómetros. Esto ya no solo provoca gastos económicos, sino también importantes problemas de conciliación a los afectados. El vicedirector de la Agrupación Europea de Cooperación Territorial del Río Miño (AECT), Uxío Benítez, cifró en una media de entre doscientos y trescientos euros mensuales en combustible el gasto que están teniendo los trabajadores al tener que pasar obligatoriamente por Tui. Por eso ya avanzó que reclamarán la compensación a todas las personas afectadas por el perjucio económico que están sufriendo a causa de “decisiones políticas de los Estados”. “Este es un momento adecuado, hay que habilitar partidas específicas para territorios directamente de frontera en los que el daño económico fue mayor, garantizando que los fondos se destinan a las zonas de la Raia”, afirmó, criticando que actualmente casi toda Galicia y Portugal, menos la zona de Lisboa, tienen derecho a esos fondos pese a no estar en la Raia.

En el acto también estuvieron el alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, y la regidora de O Rosal, Ánxela Fernández. Ambos comparten con el resto de autoridades que la clave para haber evitado esta situación, idéntica a la de hace un año, era poner controles en cada uno de los pasos fronterizos para dejar pasar únicamente a trabajadores en lugar del cierre total.

Los alcaldes de la Raia temen que las autoridades portuguesas mantengan el cierre fronterizo más allá del 16 de marzo y al menos hasta la Semana Santa.

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