Por segunda vez en poco más de 48 horas, el río Miñor ha vuelto a desbordarse esta tarde y ha anegado los principales puntos negros del municipio: el entorno deportivo de As Cercas y del Centro de Desenvolvemento Local y las riberas fluviales en Donas y Mañufe hasta cubrir casi de nuevo el puente románico de Mañufe.

Llevan muchos años padeciendo las recurrentes inundaciones y los gondomareños están preparados para afrontarlas, así que por el momento el agua no ha entrado en viviendas ni bajos comerciales. Tampoco se produjeron daños en vehículos, dado que la Policía Local avisó a varios conductores para que los retirasen de las "zonas calientes" antes de que fuese tarde. 

Los mayores problemas de la jornada han tenido lugar en viales secundarios de toda la comarca. Un gran eucalipto caía sobre el capó de un coche en marcha en la carrtetera PO-340, que une Gondomar con Tui, a la altura de Couso. El conductor, un vecino de Tomiño, resultó herido y fue trasladado en ambulancia al hospital Álvaro Cunqueiro. 

Los bomberos del Grupo de Emerxencias Supramunicipal (GES) Val Miñor no han parado desde la pasada noche. En torno a las 23.00 de ayer viernes iniciaron una jornada frenética de retirada de árboles y postes caídos, que cortaban parcialmente diversos viales tanto en Gondomar, como en Nigrán y Baiona. En Monte Lourido, uno de ellos, de gran porte, se desplomó y rompió dos muros particulares.

Solo en los viales que comunican Camos con Chandebrito y esta última parroquia de Nigrán con Fragoselo, ya en Vigo, los efectivos de emergencias apartaron un total de ocho troncos.