La calle San Xoán de Arcal, uno de los accesos al casco urbano de Redondela desde Quintela y Nespereira, mejorará la seguridad vial con nuevas aceras. Operarios de la Diputación de Pontevedra iniciaron en los últimos días los trabajos de mejora en este vial, una actuación solicitada por el Concello de Redondela a la administración provincial ante el estado que presenta esta carretera, con numerosas deficiencias no solo para el tráfico rodado, sino también para los peatones.

El informe elaborado por la Concejalía de Urbanismo destaca especialmente los problemas que muestran las aceras, con roturas en diferentes puntos, la falta de continuidad y con un itinerario con escalones de hasta 30 centímetros, que dificultan el tránsito peatonal y, especialmente, el de las personas con movilidad reducida. Todas estas deficiencias se unen a la excesiva pendiente del trazado, que complica aún más la circulación. Además, en lo que a movilidad peatonal se refiere, en el margen de los números pares la calle presenta una cuneta abierta por lo que no es transitable.

A mayores, el informe destaca el mal estado del asfalto y la peligrosidad de una curva que tiene excesiva pendiente, lo que obliga a los vehículos a invadir el carril contrario con la inseguridad que esa circunstancia ocasiona.

Arquetas obstruidas

Los primeros trabajos se centran en la elevación de las arquetas para recogida de aguas para evitar encharcamientos y la limpieza de las que están obstruidas. En este sentido, advierten que algunas de las arquetas se encuentran cubiertas por asfalto desde hace años y, por tanto, inutilizadas para la función que debían desarrollar.

Al mismo tiempo, se desarrollan los trabajos de mejora de aceras para facilitar la accesibilidad y la comodidad de los viandantes, a la vez que se garantiza su seguridad. En esa línea se están colocando tuberías en las cunetas para, posteriormente, poder cubrirlas y hacerlas transitables.

Más obras en verano

La alcaldesa redondelana, Digna Rivas, explica que en los meses del verano “se acometerán las obras de mayor calado” como la rebaja de la inclinación de la citada curva para hacerla más segura, así como el asfaltado de toda la calle para eliminar los baches y los numerosos parches colocados durante años por la realización de obras de conducción.

Rivas, que agradeció la rápida respuesta de la Diputación, destaca que estas actuaciones se incluyen en un plan de mejora global de la red viaria do municipio “para que los vecinos puedan desplazarse con los estándares de seguridad y de comodidad exigibles”.