El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Porriño ha desestimado el recurso de apelación presentado por el Concello de Mos para culpar a la Comunidad de Montes de Tameiga de los presuntos delitos de suplantación de identidad y falsedad documental en relación a los recibos de agua falsos preparados para enviar por correos a los vecinos de Mos justo antes de las elecciones municipales de 2019. Entiende la jueza que la calidad de las falsificaciones era tan “burda” que “cualquiera puede darse cuenta de la falsedad”.

“La juez en ningún caso niega que sucedieran los hechos, y con eso nos quedamos”, valora la alcaldesa, Nidia Arévalo. “Queda claro que los hechos no fueron una invención ni un montaje mío para ganar las elecciones como decían, sino que las cartas si que fueron un montaje de la Comunidad de Montes”, insiste la regidora.

No ve indicios de delito

Así pues, el archivo de la denuncia no ve indicios de delito, pero sí recoge que estos hechos sucedieron realmente, al estar demostrados por las cámaras de seguridad y las declaraciones del personal de Correos. Para Arévalo, “esto es lo importante, que se reconozca la veracidad de los hechos; ahora, si no son considerados delitos, es otra cosa”.

Desestimado el recurso, la alcaldesa quiere “cerrar este lamentable capítulo”, pero mantienen la firme convención de que “se trató de una trama política contra mí”. En el mismo saco me otros episodios sucedidos los meses previos a los comicios locales: “la convocatoria de asambleas en la Comunidad de Montes de Tameiga y en las Comunidades de Aguas, manifestaciones, pancartas en viviendas (una de ellas colocadas en una de las casas de las que partieron los recibos falsos) y demás mentiras para generar alarma social, como que el agua de Pereiras estaba contaminada”.