La Asamblea do Suído, una asociación que nació en Covelo hace 25 años para reclamar protección legal para la Serra do Suído, ha retomado su actividad porque “la propuesta de ampliación de la Red Natura 2000 que incluye este espacio lleva guardada en un cajón desde hace 15 años”, explica Álex Abella, portavoz del colectivo. Desde esta asociación luchan por preservar el patrimonio natural de la Serra do Suído, como es el entorno del Coto de Eira, en Mondariz, donde la iniciativa privada pretende explotar una cantera de granito, ubicada en el monte vecinal.

La Xunta ha dado su visto bueno al proyecto impulsado por Granitos del Val S.L., por lo que los vecinos de Sabaxáns, en Mondariz, han recurrido dicha resolución aprobatoria del gobierno gallego para intentar paralizar el proyecto “Corvos”, que afecta a su monte vecinal. “La cuadrícula minera linda con el foxo do lobo de As Estacas e invade la zona de protección de una mámoa”, advierte la Asamblea do Suído.

“Además de la destrucción y eliminación de hábitats y especies de interés europeo, y del impacto paisajístico, el proyecto Corvos va a verter a las aguas de las balsas de decantación al espacio protegido del río Tea a través de su afluente, el río Furafollas. Además, las aguas también afectan a otro río afluente del Tea, el Alén, con un alto valor ecológico y también propuesto para formar parte de la Red Natura 2000”, ponen de manifiesto los defensores de la Serra do Suído.

En este sentido, Álex Abella hace hincapié en la necesidad de proteger las “turbeiras”, que se encuentran en los ríos de la Serra do Suído y que están en peligro de extinción. Las “turbeiras” de esta zona son únicas, son hábitats húmedos que sirven para regular el caudal de los ríos y repercute en la calidad del Oitavén, que es el que nutre de agua a Vigo.

Además de esta explotación de granito, hay otros proyectos que amenazan la Serra do Suído, como son minas de litio y un parque eólico. “La Xunta tiene guardada en un cajón desde 2008 la propuesta de ampliación de la Red Natura 2000”, lamentan desde la Asamblea, haciendo hincapié en la importancia de su declaración para proteger la Serra do Suído, el río Alén y la cuenca alta del río Tea.

Precisamente por la necesidad de salvaguardar estos parajes naturales, la Asamblea do Suído ha retomado su actividad, gracias a la cual, años atrás se consiguió paralizar varios proyectos eólicos y mineros. De hecho, en 2010, junto a otros colectivos de la zona, se movilizó para detener otro proyecto de los mismos promotores en el mismo lugar. Por aquel entonces consiguieron su desestimación administrativa, y ahora esperan que tanto la Xunta como Granitos del Val S.L. renuncien a su consecución.