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El castillo de Rande vuelve al olvido

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El castillo de Rande vuelve al olvido A. P.

Los muros del castillo de Rande, ocultos durante siglos, volvieron a ver la luz en verano de 2019. La actuación de un equipo de arqueólogos permitió la recuperación de restos de la fortaleza tras meses de minucioso trabajo. Ahora, casi dos años después, las ruinas corren el riesgo de volver a caer en el olvido.

La fortaleza de Rande, único vestigio en tierra del célebre combate naval acontecido en el estrecho de la ría en 1702 entre las escuadras hispano-francesa y anglo-holandesa, recuperó hace casi dos años el esplendor perdido durante siglos de abandono. Los robustos muros de piedra, que se creían destruídos por los enormes pilares del puente de la AP-9 construido a finales de los años setenta sobre este lugar, volvieron a emerger tras una actuación impulsada por la UTE Rande como compensación por la ampliación de la autopista desde Vigo a Domaio.

Un equipo de arqueólogos y especialistas trabajó durante meses en la recuperación de restos del castillo de Rande, una labor que consistió en la limpieza, consolidación y estabilización de las estructuras bajo el control de Patrimonio. El objetivo era que este recinto, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y pieza clave para el patrimonio histórico de la comarca viguesa, pudiera consolidarse como uno de los principales atractivos culturales del municipio, enlazando este espacio a través de un sendero por el litoral con el Centro de Interpretación de la Batalla de Rande (“Meirande”), ubicado a unos 300 metros. Sin embargo, para ello sería preciso acondicionar el entorno de la fortaleza, instalar paneles en los que se recoja la historia del lugar y urbanizar la zona para que pudiera ser visitada por el público. Pero esta actuación quedó en el limbo, sin plazos concretos ni proyecto de obra, y pasados los meses la maleza vuelve a tomar la zona, sumida en el olvido.

El castillo de Rande vuelve al olvido Antonio Pinacho

La situación se agrava con el paso de los meses, que pueden echar a perder todo el trabajo previo si no se actúa en el mantenimiento de la zona. El abandono y falta de vigilancia es tal que incluso algún desaprensivo ya ha realizado un grafiti en uno de los muros de piedra recién rehabilitados. Una acción denunciada el pasado mes de noviembre y cuyo autor o autores, en caso de localizarles, podrían enfrentarse a una cuantiosa sanción al tratarse de un elemento protegido como Bien de Interés Cultural.

La rehabilitación del castillo permite hacerse una idea de la importancia que tuvo este baluarte defensivo con más de tres siglos de historia. El muro más impresionante se erige en la zona norte, frente al estrecho de Rande, donde alcanza los siete metros de altura. La muralla presenta una estructura con plano inclinado para garantizar la estabilidad del cuerpo principal y resistir mejor al impacto de las balas de cañón de la artillería.

Una señal olvidada tras las obras

Una señal olvidada tras las obras A.P

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