Cuando la Xunta decretaba hace un mes el cierre de bares y restaurantes los percebeiros se llevaron las manos a la cabeza. Tras una primavera sin actividad por el confinamiento, las dificultades para acceder a las ayudas al considerarse inicialmente el marisqueo una actividad esencial como el abastecimiento de alimentos básicos, creían que se avecinaba una catástrofe. Sin hostelería apenas habría demanda de producto y los precios, que tienden a subir en la medida que se acerca la Navidad, se desplomarían. Nada más lejos de la realidad. La venta “online” y el consumo de mercado ha sostenido al sector, que ha superado incluso el volumen de ventas y los valores en lonja del mismo mes del año pasado. “La verdad es que estamos muy contentos porque esperábamos volver a hundirnos pero resistimos bien”, comenta la patrona mayor, Susana González.

A falta de cuentas detalladas de los últimos 30 días, desde la lonja calculan en más de 1.500 kilos los vendidos en noviembre, 200 más que el mismo mes del año pasado. Los precios son similares a los de 2019. “El percebe ha salido a una media de 34 euros el de a flote, igual que el año pasado, y de 38 el de a pie, que sí ha subido 4 euros respecto al mismo mes del ejercicio anterior”, repasan.

Los mayoristas acuden cada jornada de marea y se llevan las cantidades de siempre. Ahora la demanda les llega de varios frentes. Aumenta el consumo “online”, pero también se diversifican las actividades para adaptarse a la pandemia. “La venta directa por internet aumenta, pero también ha habido pedidos de restaurantes que ofrecen servicio a domicilio e incluso pescaderías que reparten”, apuntan intermediarios consultados.

Todo apunta a que la Cofradía acabará el año en déficit debido a la pandemia pero “pensábamos que sería mucho peor”, recuerda la patrona. El verano fue “aceptable” y los precios incluso superaron el pico de los 100 euros en algunas subastas. En otoño, “vamos capeando” gracias a la ayuda del erizo, afirma la presidenta del pósito. Una quinta parte de los percebeiros se centra en la campaña del equinodermo desde su inicio en octubre. El precio ha bajado un 20% respecto al año pasado, según afirman desde la lonja, pero se mantiene en las cifras de 2018. Se vende a una media de entre 7 y 10 euros y las cantidades, sin datos mensuales, “son por ahora similares a las de los últimos años”. El destino de este producto es el mercado en fresco de Francia e Italia y todavía queda mucha temporada, hasta abril, para echar cuentas.

La Cofradía vuelve a aprobar las cuentas de 2016 anuladas por un juez

La paz parece haberse instalado en la Cofradía tras una etapa convulsa, pero quedan por resolver algunos coletazos del conflicto que enfrentó a la mayoría de los percebeiros con la dirección del pósito hace cuatro años.. Un grupo de mariscadores opositores a la gestión de Susana González había impugnado las cuentas de 2016 al impedírseles, según denunciaron, acceder a facturas. Un juez les dio la razón y ordenó repetir su aprobación. Tras el correspondiente plazo abierto a todos los socios para consultar la documentación, la xunta xeral se reúne hoy en asamblea extraordinaria para dar cumplimiento a la sentencia. Los demandantes han solicitado “recibos y justificantes de dietas, de operaciones con empresas relacionadas con la patrona mayor y la secretaria, su hermana, y gastos de la Cofradía que puedan resultar sospechosos”, según explican. Aunque insiste en que el pósito “cumple con la sentencia como no podía ser de otra manera”, Susana González resta importancia al trámite y recuerda que los resultados de 2016 fueron precisamente “óptimos” para la Cofradía. “Acabamos el año con superávit por primera vez en mucho tiempo. Fue un resultado positivo de 75.525,89 euros, que nos permitió solventar la deuda que acumulábamos durante los 5 años anteriores y que ascendía a 64.702. Y todavía quedó un remanente de 13.815”, explica la patrona, quien insiste en que “los datos son claros y positivos y no hubo irregularidades”.