El personal de La Capitana se moviliza tras quedarse sin prestación.

Ahogados por el cierre forzoso que el Ejecutivo gallego decretó el pasado día 4 para poner freno a los contagios de Covid-19, más de cien hosteleros miñoranos se han visto abocados a presentar Expedientes de Regulación de Empleo (ERTE) y todo apunta a que lo harán más en las próximas semanas. La actividad del verano había servido en un muchos de los casos para solventar las deudas contraídas durante el confinamiento y otro parón hace imposible pensar en mantener los negocios y las plantillas. El dato trascendió ayer de la reunión que mantuvieron medio centenar de empresarios del sector de Nigrán, Gondomar y Baiona en el campo de fútbol de Lourido con la intención de unirse en una comisión gestora para defender sus intereses ante la crítica situación y trasladar sus problemas a las administraciones.

Con el respaldo de la Asociación de Empresarios do Val Miñor (OValmi), los afectados por las últimas restricciones tomarán medidas como solicitar a los tres ayuntamientos miñoranos la exención de tasas e impuestos de este año y el que viene, entre ellos la cuota del servicio de recogida de basura, la de agua y saneamiento, la de terrazas e incluso el IBI. Solicitan asimismo ayudas directas para el sector.

La Xunta ha autorizado ya en los últimos días algunos de los ERTE tramitados en la hostelería miñorana y el Servicio de Empleo Público de Empleo Estatal (SEPE) ha denegado las prestaciones a aquellos empleados contratados después del 18 de marzo. De esta manera, los empresarios pueden suspender los contratos sin despedir y quedan exentos de abonar los gastos de Seguridad Social mientras los empleados quedan vinculados a la empresa sin percibir ni un euro. Serán decenas los camareros o cocineros y ayudantes que se quedarán en esta situación, alertan los hosteleros miñoranos. En municipios turísticos como Baiona y Nigrán, los negocios realizan un elevado número de contrataciones durante el verano. Este año, además, fueron muchos los que realizaron nuevos contratos al reabrir después de la cuarentena, que los había obligado a rescindir los anteriores.

Los sindicatos, en alerta

Los sindicatos están alerta ante esta casuística a nivel estatal. Las condiciones establecidas por el Ministerio de Trabajo y Economía Social exigen que los beneficiarios de las prestaciones formasen parte de las plantillas desde antes del 17 de marzo. “No se modificó la fecha de los anteriores ERTE aprobados en marzo para evitar fraudes, pero no se tuvieron en cuenta estas situaciones y hay gente que queda en situación de desamparo”, explica Lucía Trenor, secretaria xeral de Comisiones Obreras en Galicia. La dirigente sindical asegura que la formación sindical trasladará el problema al Gobierno.

Once trabajadores de Praia América, los primeros sin subsidio

Los once empleados del restaurante La Capitana de Praia América fueron los primeros de la comarca en recibir la amarga comunicación que los dejó sin cobrar ni un euro. La Xunta autorizó el ERTE a l negocio que echó a andar el 29 de mayo y el SEPE les denegó la prestación. Ahora se enfrentan a un día a día sin ingresos, pero con familia, hipotecas, alquileres... Han recurrido las resoluciones del servicio estatal de empleo y advierten de que acudirán a los tribunales. Se han comunicado incluso con el personal de confianza de la ministra Yolanda Díaz y con la directora xeral de Relacións Laborais de la Xunta, Elena Mancha, para dar a conocer su “injusta” situación.