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La pandemia aviva la construcción en el rural de Baiona y Nigrán

Las solicitudes de licencias de viviendas unifamiliares se disparan en las oficinas de urbanismo, pero también las de reformas

La parroquia nigranesa de Camos, en primer plano, con la bahía de Baiona al fondo. |   // MARTA G. BREA

La parroquia nigranesa de Camos, en primer plano, con la bahía de Baiona al fondo. | // MARTA G. BREA

Si las oficinas de empadronamiento de los ayuntamientos de Nigrán y Baiona han disparado los registros de vigueses desde que la Xunta declaró el cierre perimetral, las de urbanismo también han notado los efectos de la pandemia, aunque ya desde que estalló en primavera. Las solicitudes de licencias de construcción se multiplican.

Más de un centenar de vigueses se han empadronado en ambos municipios en solo una semana, sobre todo en Nigrán, que ha recibido más de 80 “nuevos” vecinos. Muchos de ellos son residentes en el municipio aunque oficialmente estaban censados en Vigo por intereses como el acceso a determinados colegios y se han visto obligados a “regularizar” su situación para justificar los desplazamientos. Pero también hay casos que, por miedo a otro confinamiento o porque el virus cambia los hábitos urbanos por los rurales, huyen de la urbe y se mudan a su segunda residencia o tratan de establecerse con una vivienda nueva.

Llegados de la ciudad olívica, de Madrid, Ourense, pero también muchos habitantes autóctonos han decidido construir una casa con su finca en la zona, el sueño de cualquiera para pasar posibles futuros confinamientos más llevaderos. A la espera de un recuento oficial cuando finalice el año, en Baiona son 41 las solicitudes de licencias de obra mayor que la oficina de Urbanismo ha recibido desde el mes de abril, más del doble que las 18 gestionadas durante el primer año de mandato del actual tripartito, explica el concejal del área, Víctor Muñoz. En estos siete meses, son 16 los proyectos de nuevas viviendas en las parroquias del rural que tramitan los técnicos y 17 reformas integrales de casas. También destacan las 6 piscinas solicitadas y 2 ejecuciones de muros completan la demanda. “La verdad es que la pandemia ha supuesto un empuje importante”, subraya el edil, para el sector de la construcción y para el trabajo de los funcionarios del departamento, que el gobierno local ha reforzado con más personal.

En Nigrán, las cifras también cantan. En relación al año pasado, las gestiones de permisos para edificar viviendas unifamiliares se han duplicado. En octubre de 2020 la oficina de urbanismo recibió un total de 6 solicitudes de licencia y el mes pasado fueron 11 en total. Las que se han disparado son las reformas. El negociado recibió 34 comunicaciones previas –como se denomina el trámite de solicitud de permiso para obras menores como reformas, reparaciones de tejados o instalaciones, etc– este octubre frente a las 3 del mismo mes del año pasado. Para el alcalde, Juan González, resultan incluso más destacables las solicitudes de alineación de rasante que la oficina municipal ha registrado entre el 1 y el 31 de octubre. Son las peticiones de información del estado de las parcelas a nivel urbanístico, para conocer pasos a seguir a la hora de proyectar una vivienda, como los retranqueos necesarios, entre otras cuestiones técnicas.

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