Una de las partes afectadas

La piedra utilizada para romper la ventana y entrar.

El CEIP de Guillarei, en Tui, vivió la semana pasada dos importantes sustos, y en un período de tiempo muy reducido. El primero llegó en la noche del jueves para el viernes, cuando alguien rompió los cristales con una piedra de una de las ventanas de la zona de Educación Infantil e irrumpió en las dependencias causando varios destrozos. Se llevaron portátiles, tablets, móviles, una cafetera y dinero en efectivo. Los responsables del centro llegaron por la mañana y se encontraron con el desastre, e inmediatamente solicitaron al Concello que arreglase los desperfectos, lo que el Ayuntamiento hizo de inmediato. Pero, curiosamente, la seguridad del centro volvió a verse vulnerada solo dos noches después, en este caso en el área de Educación Primaria. El director del centro, Víctor Rodríguez, acudió el domingo por la tarde a hacer unas gestiones, y se volvió a encontrar con que habían vuelto a entrar y causar destrozos en este colegio tudense. En esta ocasión, rompió la ventana del despacho de secretaría y dirección para entrar, pero al no poder atravesar la puerta pese a intentar quebrar el marco, salió de nuevo por la ventana y buscó una entrada alternativa, en este caso la puerta trasera del centro, que consiguió forzar. Volvió a llevarse dispositivos tecnológicos y algún dinero en efectivo.

El hecho de que este colegio tudense haya sido asaltado dos veces de forma tan cercana en el tiempo ha provocado una importante inquietud tanto en el Anpa como en la comunidad educativa. “Fueron dos sustos muy importantes. Cada día llego a casa y trato de comprender lo que pudo haber pasado. Tenemos miedo a que vuelva a suceder”, reconoce el director del colegio de Guillarei. Para evitar nuevas entradas indeseadas y más sustos, desde el colegio están tratando con el Ayuntamiento la posibilidad de instalar cámaras de seguridad en el centro.

Ambos asaltos tuvieron lugar por la noche, cuando en el colegio no hay nadie, por lo que no hubo que lamentar ningún daño personal. El centro todavía no puede cuantificar económicamente los daños materiales causados por estos dos allanamientos. Habría que sumar el dinero en efectivo sustraído, los casi diez dispositivos electrónicos (ordenadores, tablets, móviles...) y los destrozos causados tanto en las puertas (rompieron completamente los marcos del despacho del director y alguna cerradura) como, especialmente, en las ventanas. Desde la dirección del centro agradecen la rápida actuación del Ayuntamiento para arreglar los desperfectos y poder recuperar la normalidad en las aulas. Las clases continúan sin ningún inconveniente y no han tenido que suspenderse en ningún momento.

Sin pistas

Los hechos ya han sido puestos en conocimiento de la Guardia Civil, que se encuentra investigando lo sucedido. La sospecha del personal docente es que se trata de la misma persona por el modus operandi, aunque no tienen pista alguna de quién pudo haber sido el responsable. Llamaron la atención los importantes destrozos y el desorden que el ladrón causó al intentar desvalijar el centro para llevarse únicamente unos dispositivos electrónicos, una cafetera y algo de dinero en efectivo. Desde el centro se hace un llamamiento a los vecinos para que notifiquen a la Guardia Civil si vieron algo sospechoso en las inmediaciones del colegio en las noches del jueves y el sábado, cuando se cometieron los dos asaltos.

Todos estos hechos ya han sido puestos en conocimiento de los padres de los alumnos, a los que se les ha intentado transmitir un mensaje de tranquilidad.