La tecnología punta llega al furtivismo. Un vecino de Gondomar fue interceptado este puente en aguas de la localidad coruñesa de Muxía tras extraer unos 25 kilos de percebe bajo el agua. Lo hacía ayudándose de un torpedo con batería eléctrica para bucear más rápido y optimizar así la tarea, además de sortear con mayor agilidad de la vigilancia.

Ocurrió este lunes, festivo. Unos marineros que realizaban labores de vigilancia por tierra para combatir el problema del marisqueo ilegal, muy presente en la costa miñorana de Baiona y Nigrán, avisaron a los guardapescas de la Cofradía muxiana de la presencia de un hombre con traje de neopreno en unas rocas del entorno de A Langosteira. Los vigilantes del pósito pidieron auxilio a la Guardia Civil de Corcubión, que envió una patrulla.

Lo vieron subir hacia el coche , dejar varios objetos en el maletero y volver a tirarse al mar para recoger un saco de percebes que había dejado a buen recaudo. Al regresar se percató que lo vigilaban y huyó a nado a otro punto del litoral próximo, según apuntaron ayer desde el pósito coruñés.

Vigilantes y guardias lo esperaron junto al vehículo y, poco después, apareció haciendo footing vestido con ropa deportiva. Los agentes lo identificaron y los guardapescas le intervinieron las herramientas, según informó la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña. Entre los artículos incautados había material de submarinismo como bombonas, plomos o reguladores además de varias mochilas y el propulsor en cuestión, de 8 kilos. Los percebes no aparecieron.